Agentes de la Policía Nacional y de la Guardia Civil han desarticulado, en una operación conjunta, una trama criminal de atracadores que asaltaba a recaudadores del dinero procedente de negocios regentados por empresarios asiáticos, en áreas industriales de las provincias de Málaga, Sevilla y Murcia. Hay nueve personas detenidas por su presunta implicación, según el grado de implicación, en los delitos de robo con violencia, falsedad documental, contra la salud pública, tenencia ilícita de armas y pertenencia a grupo criminal. Hasta la fecha se atribuyen a los sospechosos 3 robos en Málaga, 1 en Sevilla, 1 en Osuna (Sevilla), 1 en Mairena del Alcor (Sevilla) y 1 en San Pedro del Pinatar (Murcia). Fruto de los registros domiciliarios, en total 11 entradas efectuadas en la ciudad de Sevilla y las localidades sevillanas de Utrera y Dos Hermanas donde estaban afincados los investigados, se han intervenido distintas armas de fuego, balizas y sistemas de geolocalización, sustancias estupefacientes y dinero en efectivo, entre otros efectos. Cuatro de los detenidos han ingresado en prisión de manera provisional -a uno de ellos le constaba, además, una orden de búsqueda emitida por un juzgado por otro delito violento-.
Bajo un modus operandi muy particular, con discreción, armados, haciéndose pasar por agentes de la autoridad o, en alguna ocasión, con la indumentaria típica de los operarios de servicios de limpieza o mantenimiento, así es como miembros de la trama se adentraban en áreas industriales para seguir y vigilar los movimientos de los recaudadores que trabajan para negocios regentados por emprendedores chinos. El fin último de la organización no era otro que apoderarse de las grandes sumas de dinero en efectivo que mueve el sector –uno de los botines superó los 90.000 euros-.
De modo cronológico, los primeros golpes perpetrados por la red condujeron al polígono Guadalhorce, en Málaga, donde los atracadores ejecutaron tres robos -el primero en febrero-, uno de especial gravedad por la gran violencia ejercida sobre la víctima. En ese caso concreto, un recaudador recibió una paliza de los asaltantes y, además, fue arrastrado decenas de metros por el vehículo utilizado por los ladrones en la huida, tras aferrarse con todas sus fuerzas al asa del bolso que contenía el dinero -y que sujetaba la otra parte-, sufriendo importantes quemaduras por el roce con el asfalto.
Colisiones de tráfico provocadas
Posteriormente, los asaltos se trasladaron a la provincia de Sevilla, con otros tres robos perpetrados entre la capital andaluza y las localidades de Mairena del Alcor y Osuna, tornándose los ataques aún más violentos, con peligrosas interceptaciones de los coches utilizados por los recaudadores al servicio de empresarios asentados en áreas industriales en las cercanías del aeropuerto sevillano. En este sentido, la organización criminal contaba con personal con avanzados conocimientos a nivel tecnológico, que instalaban balizas en los vehículos de sus objetivos para conocer su posicionamiento en tiempo real, y darles el alto en el momento más oportuno -en mitad de la autovía incluso-, a través de colisiones provocadas de tráfico.
Además de los robos en la comunidad de Andalucía, los agentes atribuyen a la trama otro golpe el bajo mismo modus operandi en la localidad murciana de San Pedro del Pinatar. Tras la obtención de información de los movimientos de los recaudadores, la trama preparaba una emboscada cuando aquellos se dirigían en vehículo a zonas comerciales y, para ello, se vestían con chalecos a semejanza de los agentes de las fuerzas y cuerpos de seguridad, portando pistolas y material policial, incluidas defensas extensibles.
La red contaba con una estructura definida y un claro reparto de funciones con hombres encargados de ejecutar los asaltos, otros especializados en la colocación de dispositivos de geolocalización en los vehículos de las víctimas y otros al frente de seguimientos y vigilancias, entre otros roles.
Tras arduas labores de investigación, los agentes han identificado y localizado a los responsables de los robos. Hay nueve personas detenidas, en concreto siete hombres y dos mujeres, por su presunta implicación en los delitos de robo con violencia, falsedad documental, contra la salud pública y/o pertenencia a grupo criminal.
Fruto de los registros domiciliarios, en total 11 entradas efectuadas en Sevilla, Utrera y Dos Hermanas, se han intervenido distintas armas de fuego –largas y cortas-, munición, armas blancas, balizas y sistemas de geolocalización, prendas de vestir utilizadas en los asaltos, sustancias estupefacientes -1,4 kilogramos de hachís en tabletas y bellotas, así como diversas partidas de cocaína y heroína-, dinero en efectivo y abundante documentación de interés, entre otros efectos.
La operación denominada ‘Taoyán-Sinagua’ ha sido llevada a cabo de modo conjunto por la Policía Nacional y la Guardia Civil, en concreto, por el Grupo de Atracos y Delitos Violentos de la Comisaría Provincial de Málaga, el Equipo de Delincuencia Organizada Patrimonial de la Guardia Civil en Sevilla, el Grupo de Atracos de la Brigada Provincial de Policía Judicial en Sevilla; el Grupo de Delincuencia Organizada de la UDEV en Sevilla, el Grupo de Delincuencia Urbana en Sevilla y el Equipo Territorial de Policía Judicial de la Guardia Civil de Osuna.
La autoridad judicial competente ha decretado el ingreso en prisión provisional de cuatro de los investigados.













