Efectivos del Cuerpo de Bomberos de Marbella rescataron en la tarde de ayer a tres menores de entre 12 y 13 años que permanecieron atrapados durante más de tres horas en un ascensor de un edificio de la calle Antonio Belón. El servicio de emergencias recibió el aviso sobre las 16.15 horas, cuando los niños llevaban aproximadamente una hora en el interior de la cabina, y la complejidad de la intervención prolongó las labores hasta alrededor de las 19.00 horas.
El operativo estuvo formado por seis bomberos, apoyados por cuatro efectivos de la Policía Local y por personal de la empresa encargada del mantenimiento del ascensor. Los menores, que vivieron momentos de nerviosismo durante el tiempo que permanecieron encerrados, se encontraban en buen estado tras el rescate y no precisaron atención por parte de los servicios sanitarios.
La intervención presentó una especial dificultad técnica debido a que se había activado el sistema de paracaídas de la cabina, un mecanismo de seguridad que impide su desplazamiento en determinadas situaciones. El elevador había quedado inmovilizado a la altura de una entreplanta, lo que imposibilitaba una evacuación convencional.
Ante estas circunstancias, los bomberos tuvieron que realizar maniobras especializadas para desbloquear el mecanismo de seguridad y emplear equipamiento específico con el que elevar la cabina de forma controlada hasta situarla en una posición que permitiera sacar a los tres menores con seguridad.
Desde el cuerpo municipal se aconseja ante una situación de este tipo, mantener la calma y utilizar el pulsador de alarma o el sistema de comunicación de emergencia del ascensor para solicitar ayuda. Si se dispone de teléfono móvil, se debe contactar con el servicio de emergencias o con el número de asistencia indicado en la cabina y facilitar la ubicación del inmueble y toda la información posible.
También es importante no intentar abrir las puertas por la fuerza, salir por medios propios ni manipular los mecanismos del elevador, especialmente si la cabina ha quedado detenida entre dos plantas. Se debe permanecer en su interior hasta la llegada de personal especializado y seguir en todo momento sus indicaciones. Asimismo, conviene evitar movimientos bruscos y tranquilizar a las personas que puedan encontrarse más nerviosas, especialmente si se trata de menores.













