Agentes del Grupo de Udyco-Costa del Sol de la Comisaría Local del municipio malagueño de Vélez-Málaga han detenido a dos personas, un hombre de 51 años y a una mujer, durante un dispositivo antidroga en la zona de la Axarquía.
Durante el mismo, los delincuentes abrieron fuego contra los agentes que resultaron ilesos, ha indicado desde la Policía Nacional en un comunicado.
Los disparos se han producido en el momento en el que los policías procedían a la detención del hombre, en la entrada de una nave utilizada por los narcotraficantes para el almacén de combustible y narcolanchas.
Se traba de una vigilancia en el marco de una operación abierta y destinada a la lucha antidroga, especialidad de estos los agentes. En un momento dado, cuando los mismos procedían a intervenir ante una posible descarga de mercancía, fueron abordados por dos vehículos, ocupados al parecer por cinco varones, que no dudaron en acometer con armas de fuego a los policías, los cuales ya habían procedido a realizar una de las detenciones.
Tras el intercambio de disparos, los vehículos de los delincuentes emprendieron la huida llegando a colisionar entre sí, iniciándose una persecución y tomando la A-7 dirección Málaga, causando un grave peligro para agentes y otros conductores, llegando incluso a tirar a un motorista al suelo, el cual ha resultado ileso.
Así, tras el dispositivo de búsqueda y comunicación al resto de fuerzas y cuerpos de seguridad, los vehículos y sus ocupantes implicados aún no han sido localizados. Durante esta misma investigación, y pocas horas después de estos hechos, los investigadores han detenido a una mujer como colaboradora de la organización.
En estos momentos, miembros de la Policía Científica, incardinados en la Brigada Local de la Comisaría de Vélez-Málaga, se encuentran en la nave donde se han producido los hechos, realizando la correspondiente Inspección Ocular Técnico Policial, al objeto de recoger los vestigios y analizar las pruebas.
En el interior de la nave, usada como almacén, se han localizado, narco lanchas, garrafas usadas para el «petaqueo» y en el interior de una furgoneta dos tanques de gasolina, que podrían alcanzar los 5.000 litros. Se trata de una investigación abierta y no se descartan nuevas detenciones.













