La presencia cada vez más frecuente de jabalíes en zonas urbanas y espacios públicos de la Costa del Sol ha convertido este fenómeno en una cuestión que también afecta a la salud pública. Aunque no existe una situación de alarma sanitaria, el aumento del contacto entre personas, mascotas y fauna silvestre hace necesario extremar las medidas de prevención.
La doctora Esther Hurtado, jefa de Urgencias del Hospital Quirónsalud Marbella, explica que los jabalíes pueden actuar como reservorio de distintos virus, bacterias y parásitos capaces de producir enfermedades en el ser humano. La especialista se refiere a un estudio realizado en la provincia de Málaga, en el que se analizaron 80 jabalíes y cerdos asilvestrados procedentes, entre otros municipios, de Marbella, Fuengirola y Benahavís. El trabajo reveló que más del 90 % de los animales había estado expuesto a algún patógeno y que alrededor del 86 % presentaba agentes con potencial zoonósico.
No obstante, la doctora Hurtado insiste en que estos datos no implican que exista una situación de alarma sanitaria. “Esto no significa que el 86 % de los jabalíes esté contagiando enfermedades a las personas ni que exista una situación de alarma sanitaria. Lo que tenemos es un riesgo que debemos vigilar porque está aumentando la interacción entre fauna silvestre y población humana», señala la doctora Hurtado.
Evitar el contacto y no alimentar a los animales
El principal riesgo se produce cuando aumenta la exposición de las personas a los animales, sus secreciones, excrementos, alimentos contaminados o al propio jabalí. “La prevención consiste fundamentalmente en evitar ese contacto y no alimentar a estos animales”, explica la jefa de Urgencias, quien recuerda que el incremento de la presencia de jabalíes en entornos urbanos aumenta las oportunidades de transmisión de enfermedades.
La doctora Hurtado subraya que encontrarse con un jabalí no supone automáticamente un riesgo de contagio, ya que para que se produzca una transmisión debe existir una exposición y una vía adecuada.
Qué hacer ante una mordedura o una herida
Ante una agresión, la primera recomendación es alejarse del animal y ponerse a salvo, evitando intentar acercarse o enfrentarse a él. Si se produce una mordedura, una herida provocada por los colmillos o cualquier lesión que haya roto la piel, se debe lavar la zona cuanto antes con abundante agua y jabón y acudir a un centro sanitario para su valoración.
“En Urgencias nos interesa conocer cómo se ha producido la agresión, explorar bien la herida y valorar aspectos como el riesgo de infección y la necesidad de tratamiento antibiótico”, explica la doctora Hurtado. También es necesario revisar la vacunación frente al tétanos y valorar las circunstancias concretas de la exposición.
La especialista advierte de que las lesiones producidas por estos animales pueden presentar una importante contaminación bacteriana, por lo que no deben minimizarse aunque exteriormente la herida parezca pequeña. “No conviene minimizar una mordedura o una herida por sus colmillos, debiendo acudir al servicio de Urgencias para una valoración especializada”, concluye.
El Hospital Quirónsalud Marbella recuerda la importancia de evitar cualquier interacción con animales salvajes y recomienda acudir a un centro sanitario ante cualquier mordedura o herida provocada por un jabalí para recibir una valoración médica adecuada.













