La Policía Local de Mijas reforzará la vigilancia en distintos puntos del municipio para combatir el abandono de bolsas de basura, muebles, escombros y otros residuos en la vía pública o junto a los contenedores, unas conductas que están provocando numerosas quejas entre los vecinos de las zonas afectadas.
Los agentes intensificarán los controles, especialmente en aquellos lugares donde el problema se produce de manera reiterada. La vigilancia se centrará en el depósito de basura fuera de los contenedores, el abandono de muebles y enseres sin haber solicitado su recogida y los vertidos ilegales en calles, caminos, solares y espacios públicos.
El concejal de Policía Local, Juan Carlos Cuevas, ha señalado que “la inmensa mayoría de los mijeños cumple las normas y quiere vivir en calles y barrios cuidados. No es justo que quienes hacen las cosas bien tengan que soportar las consecuencias del comportamiento irresponsable de unos pocos”.
Abandonar residuos en la calle genera suciedad, malos olores y focos de insalubridad, además de dificultar el tránsito de peatones y degradar el entorno. La Policía Local recuerda que estas conductas constituyen una infracción y que las personas responsables podrán ser identificadas, denunciadas y sancionadas conforme a la normativa vigente.
“Los servicios municipales tienen la obligación de limpiar y recoger los residuos, pero ninguna ciudad puede mantenerse limpia si hay personas que dejan las bolsas fuera del contenedor o abandonan un colchón en la calle por comodidad. Mantener Mijas cuidada requiere servicios eficaces, vigilancia y también civismo”, ha explicado Cuevas.
En el caso de muebles, electrodomésticos y otros enseres, los ciudadanos deben solicitar previamente su retirada a través de los servicios municipales habilitados y respetar las indicaciones recibidas. Los restos de obras, podas y demás residuos específicos tampoco pueden depositarse en contenedores convencionales ni abandonarse en solares o caminos.
Cuevas ha insistido en que el objetivo es proteger la convivencia y responder al malestar existente en los barrios: “Vamos a reforzar la vigilancia porque la falta de civismo no puede salir gratis. La calle es de todos y nadie tiene derecho a ensuciarla y dejar que sean los demás quienes soporten las consecuencias”.












