El Ayuntamiento de Fuengirola mantiene desde 2008 congelados sus impuestos, tasas y precios públicos, una política fiscal que el Consistorio ha sostenido durante los últimos 18 años pese al incremento experimentado durante este periodo tanto por los precios como por el coste de la vida. Así lo ha destacado la concejala de Hacienda, Rosana Bravo, durante una rueda de prensa en la que ha puesto en valor la gestión económica municipal y el esfuerzo realizado para aliviar la carga fiscal de las familias.
Bravo ha señalado que esta política es posible gracias a una gestión económica “responsable”, que ha permitido al Ayuntamiento mantener deuda cero y una de las fiscalidades más bajas del entorno, al tiempo que garantiza la prestación de servicios públicos y la ejecución de inversiones.
En este sentido, la responsable municipal de Hacienda ha recordado que el Ayuntamiento de Fuengirola no solo mantiene congelados sus tributos, sino que aplica importantes bonificaciones a los vecinos empadronados. Entre ellas, destaca el 30% de bonificación en el IBI, la tasa de basura y el impuesto sobre vehículos, además de un 5% adicional por pronto pago y otro 5% por domiciliación.
Para hacer posible estas medidas, el Ayuntamiento contempla en el presupuesto municipal una partida de 4,7 millones de euros destinada a bonificaciones fiscales para los vecinos empadronados, con el objetivo de contribuir a aliviar la carga económica de las familias y facilitar el cumplimiento de sus obligaciones tributarias.
La concejala también se ha referido a la nueva tasa de residuos establecida a raíz de la normativa impulsada por el Gobierno central, conocida popularmente como “tasazo de basura”.
Bravo ha explicado que, mientras otros municipios han optado por trasladar directamente este incremento a sus vecinos, Fuengirola ha decidido asumir el coste desde el propio Ayuntamiento para evitar que repercuta en las economías familiares. “En Fuengirola hemos decidido hacer un esfuerzo desde el Ayuntamiento para no repercutir el coste de esta nueva tasa a nuestros vecinos”, ha afirmado la edil.
A las bonificaciones generales se suman, además, otras medidas dirigidas a colectivos específicos, entre ellas familias numerosas y pensionistas, con el propósito de adaptar la fiscalidad municipal a las distintas circunstancias de los ciudadanos.
Modelo Fuengirola
Rosana Bravo ha querido poner también el foco en el papel que desempeñan los propios fuengiroleños en la solidez de las cuentas municipales. En este sentido, ha destacado que el cumplimiento de las obligaciones tributarias y el pago en tiempo y forma permiten al Ayuntamiento disponer de unas cuentas saneadas y afrontar sus compromisos económicos.
“La buena gestión también es posible gracias al compromiso de los fuengiroleños, que cumplen con sus obligaciones tributarias, pagan en tiempo y forma y contribuyen a que las cuentas municipales sean sólidas”, ha señalado.
La concejala de Hacienda ha defendido que el modelo económico de Fuengirola se sustenta en administrar de forma eficiente los recursos públicos, mantener deuda cero, ayudar a las familias y garantizar unos servicios públicos y unas inversiones de calidad. “Una buena gestión significa administrar bien los recursos públicos, mantener deuda cero, ayudar a las familias y garantizar unos servicios públicos e inversiones de calidad. Este es el modelo Fuengirola”, ha concluido Bravo.












