La Policía Nacional ha desmantelado un presunto «cuarto de torturas» en una vivienda de Estepona y ha detenido a siete ciudadanos georgianos después de liberar a dos hombres que, según fuentes cercanas al caso, estaban siendo torturados. Los hechos ocurrieron hace aproximadamente un par de semanas, según ha adelantado El Español y ha podido confirmar AZ.
Según fuentes cercanas al caso, la voz de alarma la dio la mujer de uno de los dos hombres que estaban siendo torturados. Al parecer, el varón -de origen marroquí- le había avisado que iba a acudir a una vivienda por temas de trabajo y le pidió que si no tenía noticias suyas, que avisara a la Policía. Y así fue.
Tras más de 40 minutos de espera, la mujer terminó llamando al 091 para dar la voz de alarma. Un zeta se trasladó inmediatamente al inmueble y una pareja de policías nacionales. Tras no encontrar respuesta de la vivienda, los agentes decidieron saltar la valla. Entonces, según fuentes policiales, salió un hombre que iba “desnudo” y “con el cuerpo lleno de sangre”.
Los agentes pidieron refuerzos y, con toda la valentía, se adentraron en la vivienda. Al entrar, parecía una escena de película. Encontraron una habitación totalmente forrada de plástico y otro hombre, de nacionalidad española, atado a una silla y con signos de haber sido torturado.
Armas de guerra: localizados dos fusiles AK-47
Durante el operativo también fueron localizadas armas de fuego, entre ellas dos fusiles AK-47, además de pistolas. La gravedad del caso llevó a movilizar a distintos efectivos policiales de Estepona y Marbella.
La investigación, desarrollada por la Policía Judicial de Málaga, se saldó con la detención de siete ciudadanos georgianos, a los que los investigadores vinculan presuntamente con una organización criminal de Europa del Este.
Según fuentes cercanas al caso, ambas víctimas presentaban lesiones y restos de sangre y se encontraban desnudas cuando fueron localizadas. La principal hipótesis es que podría tratarse de un posible ajuste de cuentas vinculado a un tema de tráfico de drogas, aunque la investigación continúa abierta.













