Entre tantas miles de personas que se pasan todos los años por el Certamen Mundial de Jamón ‘Popi, Ciudad de Estepona’ y los 65 expositores que ofrecen los mejores productos andaluces y nacionales, hay historias apasionantes de este oficio. Desde trabajadores que llevan pocos años aprendiendo a cortar jamón a familias que mantienen el legado de generación en generación.
La empresa Aurelio Zamora Gutiérrez Embutidos, del municipio sevillano de Los Corrales, está dirigida por Aurelio, pero acompañado por toda su familia, incluidas sus dos hijas, quieren continuar con el negocio. Desde su puesto, Paqui y Ana, gemelas nacidas en 2001, atienden a AZ para contar cómo están viviendo estos días de tanta actividad: «La Feria está siendo un pelotazo. Se nota que cada año tiene más fama y que va a mejor».
«Estamos en aprendizaje», reconoce Ana mientras corta jamón, pero asegura que «llevan toda la vida trabajando y mejorando». «Es un oficio muy bonito, pero es muy sacrificado también», añade. Su hermana, entre bromas, dice que no se acerca mucho a ella «porque se le puede ir la mano cortando». «Yo soy zurda, ella es derecha y nos vamos intercambiando el jamón», dicen entre risas.
Las dos estudian su carrera universitaria, pero no abandonan este mundo y siempre están cuando sus padres les necesitan. «Son muy trabajadoras desde pequeñitas. Nosotros siempre hemos querido que estudiaran, pero ayudan en todo lo que pueden… y más. Lo llevan en la sangre, son todoterrenos», apunta su madre.
Con la alegría y energía que desprenden, Paqui y Ana se han convertido en las estrellas del Certamen Mundial de Jamón ‘Popi, Ciudad de Estepona’, que continuará hasta el próximo domingo con la mejor gastronomía y conciertos en la playa de La Rada.














