El Ayuntamiento de Benalmádena ha reforzado las actuaciones de prevención de incendios forestales en aquellas zonas del término municipal identificadas por los servicios técnicos como de alto riesgo y con peligro potencial de propagación hacia viviendas, bienes y espacios de especial sensibilidad.
La medida parte del plan de actuación prioritario solicitado planteado por el Área de Seguridad y Emergencias ante la situación de riesgo de incendios forestales existente en el municipio. El informe exigió una actuación inmediata y, paralelamente, el impulso de un nuevo contrato de limpieza y desbroce de cauces, arroyos y parcelas municipales que permitiera ampliar la cobertura de estos trabajos.
“Estamos actuando con prevención, responsabilidad y anticipación. La seguridad de nuestros vecinos y la protección de sus viviendas y de nuestro entorno natural son una prioridad absoluta, y ante una situación excepcional debemos poner todos los recursos que sean necesarios para reducir al máximo los riesgos”, ha señalado el alcalde, Juan Antonio Lara.
Las condiciones meteorológicas de los últimos meses han provocado un crecimiento extraordinario de la vegetación que ha superado las previsiones inicialmente contempladas para los trabajos ordinarios de desbroce. Benalmádena cuenta con 517 hectáreas de superficie forestal con arboleda y 889 hectáreas de matorral y monte bajo, mientras que las altas temperaturas y los bajos niveles de humedad están acelerando la desecación de esta masa vegetal y aumentando su inflamabilidad.
A esta situación se suma que todo el término municipal de Benalmádena está catalogado como Zona de Peligro y que actualmente se encuentra vigente la época de Peligro Alto de Incendios, comprendida entre el 1 de junio y el 15 de octubre. Entre el 1 de junio y el 30 de julio, el Servicio de Bomberos de Benalmádena intervino en cuatro incendios de interfaz urbano-forestal con riesgo para viviendas y en siete incendios de vehículos en la AP-7 que se propagaron a terreno forestal.
El alcalde ha destacado que “el Ayuntamiento ya venía realizando importantes labores preventivas, pero las circunstancias excepcionales de este año nos obligan a dar un paso más. No vamos a esperar a que se produzca una emergencia para actuar, sino que reforzamos la prevención allí donde los técnicos han detectado una mayor vulnerabilidad”.
El informe municipal justifica la contratación de emergencia ante la necesidad de intervenir sin demora, mediante trabajos de desbroce, eliminación de combustible vegetal y creación o recuperación de discontinuidades en la vegetación, ante la existencia de una situación de grave peligro para personas, bienes y medio ambiente.
Entre las zonas identificadas se encuentran distintos tramos de Arroyo Hondo, Arroyo de la Soga y Arroyo del Lagar, el Arroyo de Cazalla, el Parque Rústico Retamar y diferentes áreas urbanas de influencia forestal y elevada densidad de vegetación. El anexo técnico señala numerosos puntos donde existe continuidad de vegetación seca próxima a áreas residenciales, lo que puede favorecer la propagación de un eventual incendio.
Los trabajos contemplan la creación de espacios de seguridad mediante la reducción del combustible vegetal, así como labores de poda baja y realce de ramas para impedir que el fuego alcance las copas de los árboles y actuaciones de clareo destinadas a romper la continuidad de la masa forestal.
La actuación de emergencia contempla igualmente la retirada de la vegetación a vertederos autorizados o, cuando resulte inviable, su trituración sobre el terreno. Los trabajos son supervisados por el Área de Gestión de Emergencias en coordinación con el Departamento Municipal de Medio Ambiente.
“Benalmádena tiene una importante superficie de interfaz entre zonas urbanas y forestales, por lo que la prevención es fundamental. Vamos a seguir trabajando de forma coordinada, siguiendo en todo momento los criterios de nuestros técnicos y del Servicio de Bomberos, para proteger a las personas, sus viviendas y nuestro patrimonio natural”, ha concluido Juan Antonio Lara.













