Matrona. Cuidados Intensivos. Comunitaria. Quirófano. Urgencias. Salud mental. Enfermería del trabajo. No importa la planta, ni la especialidad, todas comparten un mismo lenguaje: cuidar. Acompañar en el dolor, sostener en el miedo y celebrar cada pequeña victoria. Este 12 de mayo, Día Internacional de la Enfermería, Patricia y Raquel ponen voz a una profesión imprescindible que encuentra en el trato humano su verdadera esencia. Dos enfermeras, dos trayectorias y una misma convicción: la enfermería es una pieza fundamental dentro del sistema sanitario.
“Desde pequeña siempre quise ser enfermera”, recuerda Patricia, que encontró en su tía el ejemplo que le impulsó a luchar por una carrera con una elevada nota de acceso. “Como lo tenía muy claro, decidí seguir en ello”, explica. Terminó sus estudios en 2021 y desde entonces no ha dejado de formarse con másteres y cursos de especialización.
Raquel, por su parte, asegura que siempre sintió interés por el ámbito sanitario, aunque fue en enfermería donde descubrió una profesión con un contacto mucho más cercano con las personas. “Quizás siempre se ha visto a la enfermera encasillada en un hospital, pero enfermería es mucho más que eso”, afirma.
Ambas representan la versatilidad de una profesión multidisciplinar. Patricia compagina su trabajo entre las urgencias hospitalarias y el quirófano, especializada principalmente en anestesia. Raquel desarrolla actualmente su labor en dos hospitales. Trabaja en quirófano, un área completamente nueva para ella que asegura haber descubierto “con muchísima ilusión”. Y, además, en la Unidad de Cuidados Intensivos. Allí, explica, vive algunos de los momentos más duros pero también más gratificantes de su profesión. “Lo bonito es ver poco a poco la evolución del paciente, cómo pasa de estar realmente muy mal a poder hablar con ellos, bromear… y también la relación con la familia. Para mí eso es lo más importante”.
Precisamente ese vínculo emocional con los pacientes es uno de los aspectos que ambas destacan con más emoción. Patricia reconoce que uno de los momentos más especiales llega cuando un paciente recibe el alta tras compartir con él y su familia días complicados dentro del hospital. “Nos da pena, pero también muchísima alegría”, cuenta.
Más allá de la asistencia sanitaria, la enfermería también abre camino en otros ámbitos menos conocidos. Patricia continúa ampliando conocimientos en ámbito de la enfermería dermoestética, “una rama muy diferente y muy especial”, señala. Raquel acaba de finalizar el máster de profesorado, orientado a la formación de futuros profesionales sanitarios. “Lo que más me gusta de la enfermería es que voy al hospital no como una obligación. Allí, con mis compañeros, siento mi lugar seguro”, expresa. “Conoces muchísimas historias y personas, y eso también forma parte del cuidado”.
En un día dedicado a reconocer el trabajo de miles de profesionales sanitarios, ambas coinciden en reivindicar el papel esencial de la enfermería dentro del sistema de salud. “Somos un equipo multidisciplinar y todos somos importantes, pero las enfermeras estamos siempre en contacto con el paciente”, subraya Patricia. Una idea que comparte también Raquel, quien concluye con orgullo: “Me enorgullece mucho que haya un día dedicado a nosotras, porque pienso que somos una pieza clave en el hospital”. Un concepto que ambas defienden con firmeza: la enfermería no solo sostiene buena parte del sistema sanitario, sino también el lado más humano de la medicina.














