Torremolinos ha situado los derechos humanos en el centro del Pride 2026 con la celebración de una jornada específica organizada por el Ayuntamiento de Torremolinos y ACOGAT, con la colaboración de la Red de Orgullos y el apoyo de EPOA e InterPride.
El encuentro ha reunido a representantes institucionales, entidades, asociaciones y referentes del ámbito turístico y de los orgullos internacionales para reflexionar sobre el papel de las ciudades, los destinos turísticos y las redes de cooperación en la defensa de la libertad, la diversidad y la dignidad de todas las personas.La jornada ha contado con la participación, entre otros, de Miguel Sanz, director general de Turespaña; Juan Carlos Alonso, director regional del Sur de Europa de InterPride y representante de EPOA; Nacho Martínez, presidente de ACOGAT; así como representantes de entidades vinculadas al movimiento LGTBIQ+ y a la organización de orgullos.La alcaldesa de Torremolinos, Margarita del Cid, ha destacado durante su intervención que esta jornada “no es una actividad más dentro del Pride, sino una de las citas que mejor expresa su sentido profundo: celebrar la libertad, pero también defenderla allí donde todavía está amenazada”.
Del Cid ha subrayado que Torremolinos “habla de derechos humanos desde su propia historia”, recordando que la ciudad fue durante décadas “refugio, espacio de libertad y lugar de encuentro para muchas personas que no podían vivir su identidad con plenitud en otros lugares”. En este sentido, ha señalado que “la historia de Torremolinos no se entiende sin la comunidad LGTBIQ+, y la historia de la libertad LGTBIQ+ en España tampoco se entiende del todo sin Torremolinos”.La regidora ha puesto también en valor el legado de la candidatura de Torremolinos al EuroPride 2027, que, aunque finalmente no resultó elegida, permitió proyectar internacionalmente la imagen de una ciudad “con historia, presente y vocación de liderazgo en materia de diversidad, igualdad y derechos humanos”.
“Aquella candidatura fue mucho más que una aspiración a acoger un gran evento. Fue un proyecto de ciudad, compartido por el Ayuntamiento, el tejido asociativo, la comunidad LGTBIQ+, el sector turístico y la ciudadanía. Y, sobre todo, fue el punto de partida de una ambición que sigue plenamente vigente: que Torremolinos tenga voz propia en los grandes debates internacionales sobre libertad, diversidad y derechos humanos”, ha afirmado Del Cid.
En esa línea, la alcaldesa ha anunciado que el Ayuntamiento de Torremolinos trabaja junto a Melilla en un proyecto conjunto de proyección internacional que pretende situar el foco en la defensa de los derechos humanos desde una perspectiva mediterránea. La iniciativa parte de la singularidad geográfica, social y simbólica de ambos territorios, situados en espacios de contacto entre culturas y próximos a realidades donde la situación de los derechos humanos, especialmente para las personas LGTBIQ+, sigue siendo especialmente vulnerable.
“Torremolinos y Melilla comparten una posición muy especial. Somos territorios de frontera, de encuentro, de paso y de diálogo. Y precisamente por eso tenemos la oportunidad, pero también la responsabilidad, de mirar hacia el sur y de tender puentes allí donde demasiadas veces se levantan muros”, ha señalado la alcaldesa.
Del Cid ha explicado que este proyecto conjunto quiere dar continuidad al espíritu de la candidatura al EuroPride 2027, pero ampliando su alcance hacia una dimensión mediterránea y norteafricana. “No queremos que aquel trabajo se quede en una candidatura. Queremos que se convierta en una línea de acción. Torremolinos quiere seguir impulsando alianzas internacionales que sirvan para defender la libertad, la diversidad y la dignidad humana, especialmente allí donde esos derechos siguen estando por debajo de lo que cualquier sociedad democrática debería aceptar”, ha apuntado.
La alcaldesa ha insistido en que esta mirada hacia el entorno geográfico más cercano “requiere valentía”, porque implica reconocer que “muy cerca de aquí hay personas que todavía no pueden vivir, amar o expresarse con libertad”. En ese sentido, ha subrayado que el proyecto con Melilla “no nace para dar lecciones, sino para sumar, escuchar, cooperar y abrir espacios de diálogo, visibilidad y esperanza”.
Durante la jornada se ha abordado también el papel de Torremolinos como destino turístico diverso, seguro e inclusivo. Para la alcaldesa, el turismo LGTBIQ+ “no solo genera desarrollo económico, sino también visibilidad, reconocimiento y libertad”. “Muchas personas han venido a Torremolinos a descansar, a disfrutar o a conocer nuestro municipio; pero muchas otras han venido también a sentirse libres, a caminar de la mano, a expresarse sin miedo y a encontrar un lugar en el que poder respirar de otra manera”, ha señalado.
La Jornada de Derechos Humanos ha incluido reflexiones sobre la relación entre turismo, diversidad y derechos; el papel de los orgullos como espacios de reivindicación y memoria; la cooperación entre redes internacionales; y la necesidad de dar respuestas colectivas frente a los discursos de odio y los retrocesos en libertades fundamentales.
“Un pride puede ser una fiesta, sí, pero también puede ser una herramienta de transformación social. Por eso queremos que el Pride de Torremolinos 2026 vuelva a demostrar que la alegría también puede ser una forma de defender los derechos humanos”, ha concluido la alcaldesa.
La jornada, celebrada este viernes 5 de junio, ha formado parte de la programación del Pride Torremolinos 2026, uno de los eventos más destacados del calendario social, cultural y turístico del municipio.















