La alcaldesa de Torremolinos, Margarita del Cid, ha anunciado que los portavoces de los grupos municipales de la Corporación local han iniciado un expediente para evaluar la concesión de la medalla de la ciudad al instructor de kárate detenido por la Policía Nacional por presuntamente agredir sexualmente a varios de sus alumnos cuando eran menores.
A través de un mensaje en sus redes sociales, la regidora ha puesto al Ayuntamiento de Torremolinos –ciudad donde el detenido impartía sus clases de artes marciales– a disposición de las personas que a través de la asociación Redime han denunciado los hechos «que han causado estupor y consternación» en Torremolinos debido a la dilatada trayectoria del instructor de kárate.
«Lo importante es que estas personas se sientan protegidas; en ello estoy implicada personalmente», asegura Del Cid en su mensaje, en el que, tras apuntar a la referida decisión de abrir un expediente para retirarle la medalla de la ciudad, añade: «Me permito la excepción de hablar también como madre. Todo mi apoyo a los denunciantes y sus familias. Toda una ciudad os tiene ahora mismo en el corazón».
Cabe recordar que la Policía Nacional atribuye al entrenador hasta la fecha, cuatro delitos de agresión sexual continuada. La investigación sigue abierta, y no se descarta localizar más víctimas. El detenido está en prisión por orden de la autoridad judicial, ha indicado la Policía Nacional en un comunicado.
Por parte del Grupo de Menores (Grume) de la Comisaría Provincial de Málaga se ha llevado una investigación a raíz de los datos aportados por la referida asociación Redime que presta ayuda y asistencia a víctimas de agresiones sexuales producidas durante la infancia.
Según las declaraciones prestadas por los perjudicados en dependencias policiales, el supuesto agresor se valía de su posición de entrenador para cometer los hechos delictivos. Hasta la fecha, cuatro jóvenes han manifestado haber sufrido agresiones sexuales por parte del investigado cuando eran menores de edad –a edades muy tempranas–.
Todos coinciden en señalar que, de forma habitual, el investigado aprovechaba las concentraciones de cada competición para compartir habitación de hotel con sus alumnos «favoritos» donde cometía las presuntas agresiones.
De igual modo, han manifestado que las mismas también se repetían en las instalaciones deportivas donde entrenaban, aprovechando que los niños se aseaban al terminar la sesión deportiva.
Hasta el momento, han sido localizadas cuatro víctimas, manipuladas emocional y psicológicamente desde muy corta edad. El arrestado, para ganárselos y evitar que narraran los hechos, los colmaba de regalos y atenciones, dándoles un trato de favor con respecto a los otros alumnos.
Según las gestiones practicadas los hechos podrían producirse desde hace décadas, estando la investigación abierta y no descartando la localización de más afectados. El detenido ha sido puesto a disposición judicial que ordenó su ingreso en prisión.