El hombre acusado de matar a su esposa en Málaga en 2022 confesó ayer ante el jurado popular haber acabado con la vida de Débora y haber ocultado su cadáver durante seis meses bajo hormigón en una nave industrial. Durante su declaración, aseguró que actuó en un “arrebato” tras una fuerte discusión de pareja y que en ese momento “perdió el control”.
Los hechos ocurrieron el 28 de marzo de 2022 en la vivienda familiar, donde la víctima convivía con el acusado y sus dos hijas. Según la Fiscalía, la mujer quería separarse y rehacer su vida, lo que desencadenó una discusión en la que el procesado la estranguló. El acusado ha admitido la agresión mortal, aunque insiste en que todo ocurrió de forma impulsiva y sin planificación.
Tras el crimen, trasladó el cuerpo en un bidón hasta una nave de su propiedad, donde lo enterró bajo una losa de hormigón. Durante meses, simuló que la mujer se había marchado voluntariamente e incluso manipuló su teléfono móvil para mantener esa versión, hasta que terminó confesando y el cadáver fue hallado.
En el juicio, el acusado pidió perdón a su familia y especialmente a sus hijas, afirmando que actuó cegado y que después vivió con “una carga grandísima”. También ha señalado que ha renunciado a su patrimonio en favor de ellas como forma de reparación.
La Fiscalía considera que se trata de un caso de violencia de género y solicita 15 años de prisión, mientras que la defensa pide cinco años al alegar arrepentimiento y confesión. Además, la Fiscalía solicita una indemnización de 300.000 euros para las dos hijas, mientras la acusación eleva la petición a 500.000 euros. Mientras, el acusado ha abonado ya unos 145.000 euros Ahora será el jurado popular el que deberá decidir sobre la culpabilidad y las circunstancias del crimen.















