La nueva salida sur del Caminito del Rey permite al usuario experimentar hasta 11,4ºC menos en las horas de más calor, según un estudio elaborado por el departamento de Seguridad y Salud de Sando, la empresa constructora del Caminito del Rey. Y es que gracias a la instalación de la nueva pasarela, que es el puente colgante más largo de España, se mejoran significativamente las condiciones térmicas del último tramo del recorrido.
Las primeras mediciones comparativas, realizadas durante dos jornadas, muestran que el nuevo puente registró temperaturas hasta 11,4 °C inferiores a las del trazado anterior y una diferencia media de 5,8 °C durante las horas de mayor calor.
Esta diferencia se produce precisamente en los momentos de mayor exigencia para los visitantes, cuando la combinación de calor y esfuerzo acumulado incrementa el riesgo de agotamiento, deshidratación, síncopes u otros incidentes relacionados con las altas temperaturas. Los datos, aunque preliminares, muestran una tendencia consistente que refuerza el papel del nuevo trazado como mejora directa en la seguridad y el confort.
La intervención no se limita al comportamiento térmico. El rediseño del tramo final elimina una de las partes más exigentes del recorrido: la antigua salida obligaba a superar una sucesión de escaleras y una subida final en un momento de elevada fatiga. El nuevo trazado suprime nueve tramos de escaleras y unos 30 metros de desnivel, mantiene un perfil descendente y reduce el itinerario de salida.
Estas mejoras benefician al conjunto de los visitantes, pero resultan especialmente relevantes para perfiles más vulnerables, como personas mayores, menores, usuarios con movilidad reducida o con menor condición física.
Además, la nueva salida refuerza la capacidad de respuesta ante emergencias. El recorrido facilita el acceso directo a la zona donde pueden intervenir los vehículos de asistencia y elimina obstáculos que dificultaban la evacuación, como los tramos ascendentes y las escaleras finales. Esto simplifica el traslado de personas con lesiones o limitaciones físicas y mejora la operatividad de los equipos de intervención.
El nuevo trazado también reduce la exposición de los visitantes a zonas identificadas por su susceptibilidad a desprendimientos, integrándose en una estrategia más amplia de gestión de riesgos. En conjunto, la actuación combina la mejora de las condiciones térmicas, la reducción del esfuerzo físico y la optimización de la asistencia y evacuación.












