Ana Cortés, conocida en el mundo artístico como Bosska, sigue haciéndose un hueco en la agenda cultural de la Costa del Sol. No solo se ha colado en las calles de varias ciudades de Málaga, e incluso por Maracena, Burgos, Benidorm, Alicante o Cancún (México) a través de sus reconocidos murales que no pasan desapercibidos, esta artista está creciendo de manera notoria en redes sociales con la divulgación de sus obras y trabajos, algunos de ellos para marcas muy prestigiosas como San Miguel o el Fulanita Fest, el mayor evento de visibilidad LGTBIQ+ femenino de España, para el que desarrolla el Look & Feel desde 2023. Y ahora, en Benalmádena, tiene disponible una de las exposiciones más importantes de su carrera. Se trata de ‘Sinestesia’, una muestra que podrá visitarse en el Centro de Exposiciones hasta el 24 de abril.
Desde el interior de esta exposición atiende a ONCESOLES para desarrollar cuál era su objetivo con esta importante obra dentro de su currículum artístico: “Con ‘Sinestesia’ lo quería era mostrarle al mundo cómo funciona mi cabeza, qué es lo que tengo dentro. Busco la manera de hacerlo, sin ninguna norma realmente. Aunque las obras parezcan que no tienen sentido entre sí, lo tienen para mí porque juego con los colores, las figuras, las temáticas… Lo que quería enseñar es que los retos nos los ponemos nosotros y que todo se puede conseguir”. A través de más de una veintena de obras, Bosska conecta los sentidos y transforma la percepción mediante una experiencia sensorial inspirada en el fenómeno de la sinestesia, un fenómeno neurológico y peculiar en el que los sentidos se mezclan, provocando que la estimulación de una vía sensorial active involuntariamente otra.


La exposición puede visitarse de miércoles a sábado, de 9:30 a 13:30 horas y de 17:00 a 19:00 horas, y domingos y festivos, de 10:00 a 14:00 horas. Su autora nos cuenta que se trata de “una exposición multidisciplinar”. “Es por eso que he querido jugar con las texturas, con las formas, materiales y todo. Es una mezcla de obra de estudio, cuadros, esculturas hechas de resina…”, añade. Bosska afirma no haberse puesto “ningún límite para la creación”. La muestra está siendo un éxito cuantitativo respecto a las visitas, pero también en lo cualitativo, ya que “el público ha podido disfrutar y meterse dentro” de su cabeza.
Una llama azul, la imagen principal de la exposición
Todas las partes de la exposición rebosan colores y una atracción visual evidente. Nada más entrar se puede apreciar la que es la imagen principal de la exposición: una llama azul. Junto a ella, un elemento muy característico de las obras de Bosska, el ojo con fuego. “El soporte en el que lo he pintado es una escultura de una llama, una llama dentro de otra llama. No sigue ningún patrón, pero realmente tiene todo el sentido del mundo”, explica. Pintura, dibujo digital, escultura e intervenciones específicas en el espacio conforman el recorrido de la muestra, que, además de repasar la trayectoria de la artista, incluye diversas obras inéditas creadas expresamente para esta ocasión. “Entre las obras nuevas tengo cuatro bodegones, lo típico que haces cuando empiezas a pintar. Y estos los he hecho sin perspectiva, sin profundidad ni iluminación, y he conseguido que, pese a eso, haya elementos que se salgan del cuadro y que sean bodegones diferentes, divertidos y sobre temáticas diferentes como golosinas, sushi, zapatillas… Ningún sentido, pero todo”.

Toda la muestra incita a la interacción del público, como un espacio lateral donde hay hasta sillones. “Mi intención era hacer algo interactivo, y más interactivo que crear una sala como si estuviera sacada de una de mis láminas para que la gente pudiera sentarse, fotografiarse dentro, tocarlo. Meterte aquí es como meterte dentro de mi cabeza y creo que el público lo ha disfrutado mucho”, continúa Bosska. Ya en la segunda planta aparecen luces más oscuras y una influencia clara de uno de los países que lleva en el corazón: “El hilo conductor es la luz de colores integradas en las piezas de madera, lo que hace es crear un entorno colorido con mis tonos característicos. Simplemente es seguir jugando, probando cosas, aprendiendo sobre la marcha y experimentando”.
Siete años de carrera en México: Shakira y la influencia caribeña
Ana Cortés siempre dice que es “mexicana de corazón” por los siete años que vivió en este país. Es graduada en Diseño Gráfico por la Universidad La Salle Cancún. Su obra es el resultado de múltiples influencias artísticas, destacando el Art Nouveau, con el que se siente especialmente identificada. Esos colores vivos y la carga simbólica reflejan esas vivencias al otro lado del charco. De hecho, cuenta en esta entrevista a ONCESOLES que lleva años trabajando con el productor musical de Shakira en un proyecto personal que se llama ‘Caribe’. En la exposición ‘Sinestesia’ se encuentran algunos elementos que ha realizado para las canciones de la cantante colombiana: “Los he vuelto interactivos para que la gente pudiera introducirse en el micromundo Caribe, junto con un QR que llevan a sus canciones, para trasladarles a esa vida caribeña selvática, que es lo que represento con estas ilustraciones”.

Todos los comienzos son difíciles. El de Bosska no fue diferente. Desde muy joven, dando sus primeros pasos: “Empecé trabajando para una fotógrafa pintando ilustraciones para foto-libros, fui pintando murales, trabajando para marcas, lo que fuera surgiendo… Mi temática principal era no decir que no nunca, he llegado a donde he llegado y espero seguir diciendo que no y crecer más todavía”. Vive en Benalmádena y reconoce lo bien que le ha acogido la Costa del Sol en los últimos años: “Estoy muy contenta, me han dado muchas oportunidades aquí. Este es el primer proyecto que hago en la ciudad de Benalmádena, pero tengo varios proyectos entre manos, me han tratado muy bien, valoran el trabajo artístico y estoy abierta a seguir haciendo cosas”.
El currículum de Bosska es bastante extenso. Recientemente también intervino artísticamente la carroza de Love Rights durante la última edición del Orgullo LGTBIQ+ de Madrid. Fue en noviembre de 2024 cuando presentó su primera exposición individual, ‘Clichés’, en la Casa de Socorro Promálaga. Además, ha participado en iniciativas como el Festival 23700, colaborado con el productor musical Alexander Castillo y con otras marcas como YEGO, Respet Anomy Sup, Fluval España o McArthurGlen. Su obra ha sido expuesta en ciudades como Vancouver, Londres, Berlín y Málaga, y en 2021 fue seleccionada como artista emergente en el libro ‘FLAMANTES: Artistas menores de 35 años’.
Sus murales ya son un sello imborrable para la Costa del Sol
Sin embargo, los trabajos que más grabados se están quedando en la memoria de los malagueños y visitantes de la Costa del Sol están en las calles, con esos murales tan representativos de su obra. Y varios de ellos, con una carga reivindicativa muy importante, como el que estrenó hace unos meses en Coín, coincidiendo con la conmemoración del 25N, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, ‘El cactus de la flor de un día’, una obra de gran formato con la que transformó una de las fachadas principales de la Avenida Benjamín Palencia en una composición dedicada a la fuerza de las mujeres. Aparte, en el barrio de Mangas Verdes, en Málaga capital, dejó su impronta con otro mural por la igualdad de género en 2021.
Y otros dos murales que se han ganado los elogios de la Costa del Sol se encuentran en Fuengirola y Torremolinos. El primero se llama ‘Mallo en Suel’ y “busca capturar la esencia de Fuengirola como un espacio de crecimiento y visibilidad para todos”. Fusiona el entorno histórico de Suel con un homenaje al legado artístico de Maruja Mallo, destacada artista surrealista española. Por otro lado, ‘Ave del Paraíso’ es un legado ya en el barrio del Calvario, en Torremolinos. Este mural está protagonizado por la figura de una mujer que preside la composición, a la que rodean especies autóctonas y el agua para “representar el paraíso”. “La presencia de esta figura femenina es de gran relevancia para la obra, pues además de sugerir una conexión profunda con la naturaleza favoreciendo el entorno local, incorpora un carácter de compromiso social, en consonancia con los esfuerzos en materia de igualdad del Ayuntamiento de Torremolinos”, explica Bosska, la artista callejera de moda para las marcas, instituciones, malagueños y turistas en el corazón de la Costa del Sol.















