Uno de los tres ciudadanos españoles que permanecían desaparecidos tras las devastadoras inundaciones registradas en el norte de Nepal ha sido localizado con vida, según ha informado la Junta de Turismo de Nepal (NTB). El organismo ha incluido al español entre las personas rescatadas, aunque todavía no ha ofrecido detalles sobre su estado ni sobre las circunstancias de su localización.
La cifra de españoles cuyo paradero se desconoce queda así reducida a dos. El Ministerio de Asuntos Exteriores había informado inicialmente de cuatro españoles desaparecidos, aunque posteriormente actualizó el balance a tres antes de conocerse esta primera localización.
La situación continúa siendo crítica en varias zonas de Nepal y el Tíbet. Las autoridades mantienen las operaciones de rescate mientras vigilan especialmente el comportamiento de un lago formado por la acumulación de agua y escombros tras la riada. La ruptura del dique natural que lo contenía ha provocado nuevas crecidas y mantiene en alerta a las poblaciones situadas aguas abajo.
La catástrofe, provocada por el colapso de un glaciar, deja por el momento al menos 584 fallecidos: 579 en Nepal y cinco en el territorio tibetano de China. Además, cerca de 2.500 personas continúan desaparecidas, entre ellas cientos de ciudadanos extranjeros.
En Nepal, los equipos de emergencia han conseguido rescatar hasta ahora a 4.451 personas, incluidos 191 supervivientes que permanecían atrapados en el interior de un túnel de una instalación hidroeléctrica. Las autoridades también han evacuado a más de un centenar de visitantes extranjeros de las zonas afectadas.
La destrucción de carreteras, puentes y otras infraestructuras ha complicado especialmente las labores de ayuda. Nepal ha solicitado a India y China la instalación urgente de 42 puentes portátiles para recuperar las comunicaciones terrestres y facilitar el acceso de los equipos de emergencia.
Mientras tanto, la Cruz Roja estima que alrededor de 93.000 personas podrían haberse visto afectadas por la catástrofe y ha lanzado un llamamiento de emergencia para reforzar la asistencia humanitaria en las zonas devastadas.











