Sacar la poesía de los márgenes de los libros y acercarla a cada rincón de Marbella. Ese es el propósito que este año persigue la novena edición del festival Marpoética que ha llevado a los reconocidos poetas Basilio Sánchez y Agustín Pérez Leal a ofrecer un recital a los pacientes, acompañantes y personal del Hospital Universitario Costa del Sol.
Una manera diferente de hacer llegar la poesía. Los escritores han recorrido las instalaciones sanitarias realizando paradas en las salas de Hemodiálisis, Radiodiagnóstico y Oncohematología donde han sido recibidos con curiosidad y expectación, a partes iguales.
«Me ha gustado mucho y se me ha hecho hasta corto», expresaba Josefa Atienza, paciente de 79 años que se encontraba en ese momento en la sala de Hemodiálisis, donde pasan largas sesiones de tratamiento varias veces a la semana a lo largo de años.
Los versos de Sánchez y Pérez Leal han supuesto un soplo de aire fresco que ha roto el tedio de la rutina. «Lo he vivido con los pacientes y ha sido una visita muy gratificante en todos los sentidos», confesaba Rafael Barrios, enfermero supervisor de la unidad. «Es romper la rutina de los tratamientos de hemodiálisis, que es una unidad silenciosa porque la mayoría de los pacientes los pasan viendo la televisión, escuchando la radio y leyendo», explicaba emocionado.
En cuanto a los recitales, Pérez Leal ha puesto el acento en la relación de las personas con la naturaleza, con los árboles, los pájaros, el mar y las estrellas como forma de unión a la vida y a la alegría. “Tengo fe en la capacidad que tiene la poesía de ponernos en contacto con otros de manera discreta, de manera casi subterránea, pero siempre con una vitalidad propia que nos reconecta con miles y miles de años, con generaciones que han hecho lo mismo antes que nosotros”, ha reflexionado.
Por su parte, Basilio Sánchez, médico recientemente jubilado, ha desarrollado su carrera en la UCI del Hospital Universitario de Cáceres y ha presentado la poesía como «la medicina más antigua del mundo». Entre sus poemas, ‘Siempre hay alguien que cuida’, dedicado al personal sanitario y todas las personas que cuidan.
“La poesía a mí me salvó durante la pandemia y la poesía y lectura de determinados poetas me hizo resistir”, ha explicado Sánchez, que vivió la crisis del coronavirus como sanitario. Desde esa experiencia y perspectiva, ha defendido el valor sanador de la poesía: “No cura como un producto químico como la dopamina o la noradrenalina o un antibiótico, pero la naturaleza humana es muy compleja y hay muchas cosas que no sabemos. Yo sé que determinado comportamiento interior, determinada actitud curativa puede favorecer mucho la evolución de una enfermedad y en eso ayuda a la poesía”, ha expuesto.
El recorrido ha continuado en la sala de espera de Radiodiagnóstico, donde el trasiego de pacientes y acompañantes ha cesado por unos instantes para dejar espacio a las voces de los poetas que han finalizado el recital en el área de Oncohematología, donde han leído tanto en la sala de espera como en la de tratamiento.















