La medicina hiperbárica se ha consolidado como una alternativa terapéutica muy prometedora en la rehabilitación del daño neurológico. De ello saben mucho en la Clínica Hiperbárica de Estepona, referente en la Costa del Sol, donde numerosos pacientes han logrado mejorar su salud y su calidad de vida gracias a este abordaje.
El doctor Rafael Sánchez, especialista en medicina hiperbárica del centro, distingue dos grandes grupos de pacientes con daño neurológico que pueden beneficiarse de este tratamiento: el infantil y el adulto.
«En el caso del daño neurológico infantil, normalmente hablamos de lesiones adquiridas como consecuencia de complicaciones durante el parto, como la Parálisis Cerebral Infantil (PCI). Tenemos una amplia experiencia con este perfil de pacientes; son, probablemente, a los que más hemos tratado en nuestra clínica», explica el especialista en una entrevista concedida a AZ. En este tipo de pacientes, el doctor asegura que en la clínica se consigue «mitigar las limitaciones, potenciar capacidades y mejorar la calidad de vida».
En este sentido, aclara que la medicina hiperbárica no cura la parálisis cerebral. «A día de hoy no existe ningún tratamiento curativo. Lo que sí conseguimos es mitigar determinadas limitaciones derivadas de la lesión, así como estimular y potenciar otras capacidades del paciente, lo que se traduce en una clara mejora de su calidad de vida», señala.
Respecto a los pacientes adultos, el Dr. Sánchez destaca especialmente los casos de hipoxia cerebral o déficit de oxígeno en el cerebro. «Si tenemos la fortuna de intervenir con rapidez y la extensión de la lesión lo permite, podemos llegar a conseguir, en algunos casos, una recuperación funcional completa», afirma. Además, la medicina hiperbárica «favorece la neuroplasticidad».
Un referente nacional en oxigenoterapia
Con doce años de trayectoria, el Centro Hiperbárico de Estepona —ubicado en la Avenida de España, 242— trabaja diariamente en la recuperación de sus pacientes. Su pilar fundamental es la oxigenoterapia hiperbárica, una disciplina médica que actúa como un potente agente terapéutico y ofrece beneficios en múltiples áreas:
- Procesos pre y postoperatorios.
- Recuperación de lesiones musculares y óseas.
- Patologías neurológicas y rehabilitación.
- Sordera súbita (hipoacusia súbita).
- Secuelas del síndrome Post-COVID.
La clínica cuenta con tecnología de vanguardia: cámaras hiperbáricas monoplaza de la marca Perry, únicas en Andalucía capaces de alcanzar hasta 3 ATA (atmósferas absolutas) de presión. Además, el centro está certificado por AENOR bajo la norma UNE-EN 15224, lo que garantiza los máximos estándares de calidad y seguridad asistencial.
Un proceso médico riguroso y personalizado
Antes de iniciar el tratamiento en la cámara, cada paciente es evaluado de forma individualizada por el Dr. Rafael Sánchez. Durante esta consulta inicial, se estudian las necesidades concretas del caso y se realiza un chequeo médico exhaustivo para descartar contraindicaciones y verificar que la terapia sea segura y adecuada.
«Se trata de un tratamiento de oxigenoterapia hiperbárica en el que administramos oxígeno puro a una presión superior a la atmosférica. Para ello requerimos un dispositivo médico especializado: la cámara hiperbárica. Bajo estas condiciones de presión, el oxígeno actúa como un fármaco, disolviéndose en el plasma sanguíneo y distribuyéndose por todo el organismo para desencadenar sus efectos terapéuticos», concluye el especialista.
Ver esta publicación en Instagram














