El vicepresidente segundo de la Junta y consejero de Turismo, Justicia, Desregulación y Administración Local, Manuel Gavira, ha asegurado que «no hay ningún dato, ninguno, que permita hablar de un daño significativo a la imagen turística de la Costa del Sol» tras el cierre de playas por problemas en la calidad de las aguas en los meses de verano. «No ha habido una crisis», ha dicho.
Así lo ha dicho Gavira en la Comisión de Turismo del Parlamento andaluz ante la pregunta formulada por el parlamentario del PSOE por Málaga Josele Aguilar sobre un posible impacto por el cierre de playas en la provincia porque había, ha dicho, «excrementos flotando»; punto en el que ha instado al consejero a que sea «serio y riguroso» con esta situación que considera que «no da la mejor imagen».
«Si pretenden ustedes encontrar o ver un posible daño en el sector turístico o en la imagen turística de la Costa del Sol o de Málaga por este episodio ya le digo yo que no», ha incidido el consejero, quien ha afeado al socialista que «cualquiera que le escuche va a pensar que estos incidentes han provocado una crisis turística en toda la Costa del Sol y no ha sido así».
Gavira ha explicado que hubo una incidencia «puntual, localizada y, por supuesto, temporal» en dichas zonas del litoral y ha asegurado que «las administraciones competentes adoptaron las medidas correspondientes y así se recuperó la normalidad».
El consejero ha apuntado que posteriormente se han conocido los datos turísticos de agosto, con «más viajeros, más pernotaciones, más turistas internacionales que el año pasado y, el dato que más me gusta, más empleo» y ha defendido que es «uno de los destinos más consolidados, tiene una marca reconocida y además, va mucho más del sol y la playa».
«No ha habido una crisis y la imagen reputacional de las playas de Málaga son insuperables», ha asegurado el consejero, quien, no obstante, ha apostado por «hacer lo posible para que no se vuelva a repetir» este tipo de incidencia.













