Más de un mes después de la invasión migratoria de Ceuta, la situación sigue siendo muy delicada en la ciudad autónoma. Miles de marroquíes continúan buscándose la vida por las calles, mientras los vecinos mantienen manifestaciones que reflejan el malestar general de una población que no puede aguantar más la inestabilidad de la entrada masiva de finales del mes de julio. Desde AZ ya vivimos desde la propia Ceuta esta parálisis, ahora hemos podido hablar por videollamada con Blanca Rando, una vecina ceutí nacida en la provincia de Málaga, concretamente en Torre de Benagalbón (Rincón de la Victoria).
«Empezaron a entrar y yo tenía un nudo en el estómago, decía ya cerrarán la frontera, y no la cerraron hasta después de 48 horas. Si tú vieses cómo estaban nuestras calles, llenas de gente vagando sin saber dónde estaban…», empieza explicando Blanco, que lleva más de 20 años viviendo en Ceuta y le está afectando notablemente esta situación.
Señala que «Marruecos no es un país en guerra», que «tiene capacidad para cubrir sus necesidades sociales». «Lo que no puedes hacer es invadir una ciudad con 80.000 personas. Si Marruecos no hubiese dado el visto bueno, aquí no entra nadie», continúa esta vecina de Ceuta, que ha cargado contra el Gobierno de España, al que acusa de abandonarlos «desde el primer día». «Aquí no ha venido nadie a ayudarnos», añade.
«Nos obligaron a quedarnos en casa, tanto las personas mayores como los niños. Se han metido en los colegios y los han destrozado, ¿cómo los llevo yo ahora? Tienen los parques destrozados, huele a pipí por cada esquina. Veíamos a un miembro del Ejército y nos agarrábamos a un clavo ardiendo», explica Blanca, que zanja: «Esto no es futuro para nadie».













