El turismo de bienestar o wellness presenta un importante potencial para diversificar la demanda y favorecer los viajes a la Costa del Sol durante diferentes momentos del año. Así se desprende del análisis realizado por Turismo Costa del Sol a partir de datos de la plataforma de inteligencia turística Travellyze, que ha estudiado el perfil y el comportamiento de estos viajeros en cuatro mercados europeos: Reino Unido, Francia, Alemania y Países Bajos.
Una de las principales características que revela el estudio es que el bienestar atrae a públicos de edades muy diferentes. Aunque los mayores de 60 años constituyen el grupo más numeroso, con porcentajes de entre el 25% y el 28%, los jóvenes de 18 a 29 años representan entre el 20% y el 22%. El perfil presenta además un predominio femenino, con una media del 56,8% de mujeres en los cuatro mercados analizados.
Para la consejera delegada de Turismo Costa del Sol, Esperanza González, estos resultados muestran las posibilidades de continuar desarrollando una oferta capaz de responder a nuevas motivaciones de viaje. “El bienestar no está vinculado a una única edad ni a una única manera de viajar. Estamos ante un visitante que busca cuidarse, desconectar y dedicar tiempo a sí mismo, pero que al mismo tiempo quiere disfrutar del entorno y complementar esa experiencia con otros recursos del destino. Esa diversidad nos ofrece muchas posibilidades para seguir trabajando este segmento”, ha señalado.
Precisamente, el estudio refleja que el relax y la desconexión son motivaciones prácticamente universales, con porcentajes de entre el 90% y el 95%. A ellas se suman el sol y playa, con valores de entre el 38% y el 60%, además de la naturaleza, la cultura o la gastronomía saludable, dependiendo del mercado. Alemania y Países Bajos muestran, por ejemplo, un especial interés por combinar el bienestar con propuestas urbanas y culturales.
Otro de los elementos diferenciales se encuentra en la duración de los viajes. Entre el 59% y el 73% de los viajeros wellness de los cuatro mercados prevé realizar al menos un viaje internacional largo, frente a porcentajes inferiores al 53% en los viajes cortos. Alemania alcanza el 72,6%, Reino Unido el 71,6% y Países Bajos el 70,4%, mientras que Francia registra un 59,3%.
La distribución de los viajes a lo largo del calendario constituye igualmente una oportunidad. Aunque el verano mantiene un peso importante, el segmento presenta una estacionalidad más equilibrada. En Países Bajos, la primavera concentra un 34,6% y el otoño un 34,1% de las preferencias, mientras que en Reino Unido estos periodos alcanzan el 36,9% y el 32,8%, respectivamente. Septiembre aparece además como mes de máxima preferencia en Alemania y Países Bajos.
“Uno de los aspectos más interesantes es precisamente su capacidad para generar motivaciones de viaje fuera de los periodos tradicionalmente más asociados a las vacaciones. La Costa del Sol dispone de condiciones para combinar bienestar, clima, litoral, naturaleza y gastronomía durante gran parte del año, y eso nos permite trabajar este producto también desde la desestacionalización”, ha explicado González.
En cuanto al alojamiento, los hoteles de tres y cuatro estrellas lideran las preferencias en todos los mercados, aunque existen diferencias significativas. Alemania muestra una elevada presencia de casas de vacaciones y B&B, mientras que Países Bajos presenta una mayor apertura hacia establecimientos premium, con un 21,3% que señala hoteles de cinco estrellas o superior y un 16,1% villas o suites de lujo.
El proceso de inspiración también muestra un viajero que concede especial importancia a la confianza. Las recomendaciones de familiares y amigos alcanzan entre el 57% y el 66%, mientras que Google se sitúa entre el 45% y el 63%. Las opiniones y comparadores tienen asimismo un papel destacado, especialmente en Reino Unido y Países Bajos.
El análisis de Travellyze ofrece así una radiografía de un visitante que entiende el bienestar como parte central de su experiencia vacacional y que busca combinarlo con otros atractivos. Un perfil que abre posibilidades para conectar la oferta turística de la provincia con estancias más prolongadas, diferentes temporadas del año y experiencias vinculadas al descanso, la naturaleza, la gastronomía y la cultura.













