¿Cuánto va a costar llenar el depósito este otoño? La pregunta vuelve a ganar peso entre los conductores después de varias semanas de subidas en los precios de los carburantes. En Málaga, tanto la gasolina como el gasoil afrontan el final de septiembre en niveles elevados y los dos combustibles ya han superado los dos euros por litro en algunos surtidores.
La media provincial se sitúa este martes, 22 de septiembre, en 1,967 euros por litro para la gasolina 95 y en 1,975 euros para el gasóleo A, según los precios recopilados a partir de los datos oficiales del Ministerio para la Transición Ecológica. La diferencia entre ambos es pequeña, pero el diésel se encuentra actualmente ligeramente por encima.
¿Por qué está subiendo?
La evolución de los carburantes está vinculada al encarecimiento del petróleo y de los productos refinados en un contexto internacional marcado por la crisis energética y la situación geopolítica en Oriente Medio. El precio del crudo tiene una incidencia directa sobre el coste de los carburantes, aunque el precio que finalmente paga el consumidor también incorpora los costes de refino, transporte, distribución, márgenes e impuestos.
El Ejecutivo aprobó un plan de respuesta ante las consecuencias de la crisis en Oriente Medio que incluía una reducción temporal de los impuestos aplicados a los carburantes.
Inicialmente, la rebaja sobre el impuesto de hidrocarburos alcanzó los 20 céntimos por litro. Sin embargo, el Gobierno diseñó una retirada progresiva de esta ayuda a medida que se «normalizasen» los precios internacionales: 15 céntimos en julio, 10 céntimos en agosto y 5 céntimos en septiembre.
El mecanismo, además, contempla una cláusula automática de reactivación. Si la inflación interanual de los carburantes supera el 15%, la reducción puede volver a situarse en 20 céntimos por litro.
El otoño comienza además con una incógnita añadida: qué ocurrirá con la fiscalidad de los carburantes a partir del 1 de octubre. La reducción temporal del impuesto de hidrocarburos está establecida hasta el 30 de septiembre. Para octubre, por tanto, está previsto que finalice este régimen extraordinario y se recuperen los tipos ordinarios, salvo que el Gobierno adopte nuevas medidas o se active alguno de los mecanismos previstos en la normativa.
Y ahí está una de las claves para el bolsillo: si el precio internacional continúa elevado y desaparece parte de la protección fiscal, la factura del repostaje podría volver a aumentar. La incógnita ahora es cuánto.












