Imagina ser la encargada de dibujar el rostro de un personaje que ha sido ideado de tantas formas distintas como lecturas posibles, atravesando el tiempo y la mirada de cada lector. El mundo del dibujante, a menudo invisible para el gran público, se revela aquí como un territorio de creación minuciosa, donde la imagen se encarga de reescribir la historia. En ese espacio se sitúa María Badía, ilustradora de Lorquiana.
«Lorquiana surge cuando en 2009, Salva Rubio, el guionista, estaba leyendo las tres obras de Lorca en orden y se da cuenta de que podrían ser protagonizadas por la misma mujer”, explica María sobre el origen del proyecto. Una intuición narrativa que propone una lectura unificada del universo lorquiano: “cada una de las obras que correspondería con una etapa vital de lo que sería la vida de una mujer”.
El resultado es una novela gráfica publicada por Planeta Cómic, donde el dibujo adquiere un papel estructural. “Decidieron que yo la ilustrase, ya que mi portafolio había llegado un año antes a la editorial y les gustó el modo en que yo dibujaba”, recuerda.
Sin embargo, su camino hacia la ilustración profesional no fue lineal. María remite a una vocación temprana: “como todos los dibujantes, desde muy pequeña siempre estaba con una caja de colores por allí y por allá”. Esa inclinación natural la llevó a estudiar Bellas Artes, aunque la experiencia académica no terminó de encajar con sus expectativas: “acabé un poco frustrada de la carrera, porque allí se pinta mucho con óleo, escultura… pero no hay nada de ilustración”.
De esa fractura nace una respuesta creativa. “*Eso hizo que canalizase esa frustración en una novela gráfica que decidí dibujar por mi cuenta para demostrarme a mí misma que podía hacerlo y también demostrárselo a la editorial”, confiesa. Un gesto de autoafirmación que acabó convirtiéndose en llave de acceso al sector profesional: “y fue esa novela gráfica la que le enseñé a Planeta Cómic y gracias a ella fue que me cogieron para dibujar Lorquiana».
Hoy, con su primera gran publicación ya en librerías, Badía reconoce el vértigo y la ilusión del momento: “es primera publicación y estoy muy emocionada por trabajar dentro del sector”. Aun así, su mirada ya apunta más lejos, hacia una autonomía creativa mayor: “sí que me gustaría poder explorar un poco el camino de lo que llaman el autor completo y escribir y dibujar mis propias obras».
«Podéis encontrar Lorquiana en todas las librerías de España, especialmente en Casa del Libro en Málaga, porque es allí donde trabajo y podéis llevarlo dedicado”, nos cuenta entusiasmada. Será su primera novela gráfica publicada, pero todo apunta a que no será la última: en el trazo de María Badía ya se intuye una voz propia en pleno proceso de expansión.













