El litoral benalmadense recupera su normalidad después de que cinco de sus playas quedasen cerradas al baño de manera cautelar ante la posibilidad de una contaminación después de haberse detectado reacciones dérmicas en varios bañistas.
La normalidad comenzó a establecerse el lunes pasado, cuando el Ayuntamiento anunció que se reabrían las playas de Bil-Bil, Arroyo de la Miel y Los Melilleros. Del mismo modo, este miércoles el Consistorio ha dado a conocer que las playas de Santa Ana y Las Gaviotas también vuelven a estar abiertas al baño después de que la Delegación de Salud de la Junta de Andalucía haya recomendado su reapertura.
«Se levanta así el cierre preventivo que se mantenía en ambas playas. El Ayuntamiento de Benalmádena mantendrá una especial vigilancia y seguimiento de la situación», ha comunicado el Consistorio.
El Ayuntamiento ha agradecido la colaboración y comprensión de vecinos, visitantes y usuarios durante estos días en los que las playas han estado cerradas por motivo de seguridad.













