La Junta de Andalucía, a través del Programa de Vigilancia Epidemiológica de la Fauna Silvestre en Andalucía (PVE), ha muestreado durante la temporada 2025/26 más de 1.000 ejemplares en eventos cinegéticos para conocer el estado sanitario de las poblaciones silvestres de la comunidad autónoma. Los animales analizados, aparentemente sanos, han sido seleccionados de forma aleatoria como parte de la vigilancia activa que desarrolla este programa.
El PVE ha llevado a cabo la toma de muestras biológicas y ha realizado encuestas epidemiológicas en un centenar de cotos de caza colaboradores con el Programa. El trabajo también se ha extendido a las cuatro Reservas Andaluzas de Caza y a espacios naturales protegidos como Doñana, Sierra de las Nieves y Sierra Nevada, donde los ejemplares estudiados han aportado información especialmente valiosa sobre la situación sanitaria y epidemiológica de estos entornos.
Durante cada intervención, los veterinarios del PVE realizan una exploración externa e interna de los animales para identificar posibles lesiones y valorar la presencia de parásitos, además de recoger las muestras biológicas necesarias para estudiar las enfermedades seleccionadas en cada especie. Los ejemplares se eligen entre individuos de diferentes edades y de ambos sexos, con el fin de obtener una imagen representativa de las poblaciones silvestres. Esta información se incorpora a una ficha individual en la que también constan datos como la condición corporal, el estado reproductivo, las lesiones observadas y la presencia de ectoparásitos, entre otros.
Puesto en marcha en 2009, el PVE realiza un seguimiento continuado de las enfermedades presentes en la fauna silvestre andaluza, estudia su distribución en el territorio y su evolución a lo largo del tiempo e identifica los factores de riesgo asociados. A partir de esta información, y cuando resulta necesario, formula recomendaciones y propone medidas de gestión sanitaria que sirven de base para elaborar programas de prevención, control y lucha frente a estas enfermedades. Todo ello se desarrolla de forma coordinada entre los órganos competentes en materia de medio ambiente, agricultura y salud.
Su campo de actuación abarca tanto las especies protegidas como las cinegéticas y responde a una visión integral de la sanidad. La fauna silvestre puede verse afectada por enfermedades compartidas con el ganado doméstico y, en determinados casos, actuar como reservorio y favorecer su circulación. El Programa también vigila las zoonosis, es decir, aquellas enfermedades que pueden transmitirse de los animales a las personas, y analiza el papel de las especies silvestres en su propagación. Conocer cómo se comportan y transmiten estos agentes patógenos resulta fundamental para proteger la salud pública, la biodiversidad y la ganadería.
Cuando se registra una mortandad anormal o se detecta un brote significativo de enfermedad en poblaciones de fauna silvestre, se activa el Protocolo de Emergencias Sanitarias, integrado en la Red de Alerta Sanitaria de la Fauna Silvestre de Andalucía (RASFAS). Esta vertiente de vigilancia pasiva del PVE, operativa desde 2010, tiene como finalidad determinar la causa y el alcance del episodio mediante el análisis de los ejemplares afectados y la correspondiente investigación epidemiológica.
Causas de los episodios registrados
A lo largo de la temporada 2025/26, estas investigaciones han permitido determinar las causas de diferentes episodios registrados en Andalucía. Entre ellos destacan los casos de fiebre del Nilo Occidental en aves silvestres, que provocaron la muerte de varios ejemplares de águila imperial ibérica, y los de influenza aviar, que afectaron a especies necrófagas amenazadas como el quebrantahuesos. También se ha constatado que el serotipo 3 del virus de la lengua azul fue la causa de la muerte de cabras monteses en varias provincias.
En otras actuaciones del PVE, el virus de la enfermedad de Newcastle ha sido identificado como responsable de episodios de mortandad de tórtola turca detectados en distintos puntos de Andalucía. Asimismo, el análisis de un caso de muerte de perdices rojas ha permitido determinar la presencia del virus de Bagaza.
Para esclarecer estos episodios, se recogen muestras biológicas de los ejemplares afectados, se estudian las circunstancias en las que se ha producido la mortandad y se analiza la posible extensión de la enfermedad. Las actuaciones cuentan con la participación del coordinador regional del PVE de la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente y del personal veterinario aportado por la Agencia de Medio Ambiente y Agua de Andalucía, que dispone de una amplia experiencia en vigilancia epidemiológica de la fauna silvestre.
En el análisis de las muestras intervienen del mismo modo los profesionales del Centro de Análisis y Diagnóstico de la Fauna Silvestre de Andalucía y los Laboratorios Oficiales de Producción y Sanidad Animal, dependientes de la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural. A ellos se suman el Laboratorio Central de Veterinaria de Algete y el Laboratorio Central de Sanidad Animal de Santa Fe, ambos adscritos al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.
El desarrollo del Programa sería difícilmente posible sin la colaboración del sector cinegético, del personal de las Reservas Andaluzas de Caza, de los cotos gestionados por la Agencia y de los Espacios Naturales Protegidos.
Una vez concluidos los análisis, los titulares de los cotos colaboradores reciben los resultados correspondientes a los ejemplares muestreados, información sobre las enfermedades estudiadas y recomendaciones destinadas a mejorar el estado sanitario de las especies cinegéticas.
Durante este periodo, el PVE ha participado en encuentros regionales, nacionales e internacionales con comunicaciones orales y pósteres, y ha difundido sus resultados mediante artículos publicados en revistas científicas, generando conocimiento que trasciende el ámbito técnico. A esta labor divulgativa se une la colaboración con universidades y entidades de investigación, a las que se facilitan muestras y datos epidemiológicos. De este modo, se amplía el alcance de los estudios y se avanza en un conocimiento cada vez más preciso de las enfermedades que afectan a la fauna silvestre.













