¿Qué ocurre cuando la solemnidad de la Semana Santa se mira desde un ángulo inesperado? Cuando lo sagrado se cruza con otras ideas y el símbolo deja de ser intocable para convertirse en… inspiración. Y eso que Lazarus rehúye de ella. “Ni siquiera me considero artista, pero esta exposición sí que ha sido fruto de la inspiración”. Se refiere a ‘Rastro y Ruido’ un proyecto que nació casi sin pretenderlo y que puede disfrutarse en el Centro de Interpretación Turística de Torremolinos.
La exposición reúne 30 piezas concebidas como “metáforas visuales” en las que el artista mezcla símbolos propios de la Semana Santa con personajes que, en apariencia, nada tienen que ver con ella. “La interpretación final queda siempre al punto de vista del espectador, se trata de llevar la Semana Santa a un nivel diferente”, explica. Cada obra está construida a partir de fotografías propias combinadas con imágenes ajenas, generando un diálogo entre tradición y contemporaneidad que rompe con la mirada habitual.
La idea nació durante el confinamiento. Lo que comenzó como un entretenimiento terminó convirtiéndose en un proyecto expositivo con amplio recorrido. “Lo que en principio iba a ser una distracción se ha convertido en una exposición con mucho hate pero mucho seguidor también”, reconoce. Lejos de esquivar la polémica, la asume como parte del proceso creativo: “El arte tiene que provocar odio y placer”. Y añade que es consciente de que trabaja con un terreno sensible: “Es un tema muy peliagudo porque estás tocando creencias, emociones”.
Algunas de las imágenes resultan especialmente impactantes, como la de “la cara de un Cristo rajada y un niño cosiéndola”. Una escena que, admite, puede generar incomodidad. “Puedo entender que pueda crear cierto impacto”, señala. La envoltura estética de la muestra refuerza esa intención: está inspirada en la risografía, una técnica de copia cercana a la fotocopiadora que genera distorsión, ruido y sensación de movimiento, un efecto que el artista ha querido trasladar al conjunto de la exposición.
‘Rastro y Ruido’ puede visitarse gratuitamente hasta el 17 de abril, de lunes a viernes en horario de 9 a 14 horas. El recorrido de Lazarus continuará el próximo 9 de marzo con una nueva exposición en Torremolinos. Se trata de ‘White Light, White Heat’, una colección de catorce obras de arte que exploran la conexión entre el cantante David Bowie, el constructivismo y las cofradías en la representación del Vía Crucis, en una combinación de elementos sagrados, artísticos y musicales.
Además, a partir del 5 de marzo presentará en el Ateneo de Málaga una muestra en la que ampliará las fotografías de su libro ‘Los cinco lobitos’, ampliando así un universo creativo que no teme cuestionar lo establecido y que entiende la imagen como un espacio de tensión entre fe, cultura y mirada contemporánea.















