La lucha que iniciaron los vecinos de Istán hace 20 años sigue muy viva. El Castaño Santo «necesita» protección y cuidados para alargar una vida que se data entre 800 y 1.000 años. Por ello, tanto desde el municipio como la Plataforma Andaluza del Castaño solicitan su declaración como Monumento Natural de Andalucía.
Según esta plataforma de agricultores, existen diversos factores que están pudiendo comprometer la conservación del árbol: «El impacto del cambio climático, que debilita al ejemplar frente a agentes patógenos; la incidencia de plagas y enfermedades que afectan al castañar andaluz o la presión derivada del elevado número de visitas turísticas sin control, que provoca la compactación del suelo y el deterioro del entorno inmediato por el constante pisoteo».
En declaraciones a AZ, Francisco Boza, responsable del Sector de la Castaña de COAG Andalucía, señala que está «abandonado». «El mal uso que la gente hace inconscientemente. Un árbol de esas características tiene muchas visitas, lo que supone mucho pisoteo de la tierra alrededor, si hay alguien más desaprensivo puede cortar ramas para llevarse hojas, frutos…», añade.
El Castaño Santo está en una finca privada, «el principal problema». «Estamos convencidos de que la Junta de Andalucía está a favor de que se declare Monumento Natural. Queremos que se mueva un poco el tema para que no perdamos un ejemplar tan único. Los andaluces y, sobre todo, los malagueños deberíamos sentirnos orgullosos de tener un árbol de esas características y, además, un castaño, que su hábitat natural está más al norte y tenemos el lujo de tenerlo al sur».
Destaca por su imponente porte: a 1,30 metros del suelo, presenta un perímetro de 15 metros, alcanzando cerca de 22 metros a ras de suelo. Su altura total ronda los 24 metros, con un fuste de aproximadamente 2,5 metros. «De eso se trata, de que le demos un valor a ese árbol, que es un monumento, no una catedral pero sí un monumento natural y debería tener la misma consideración», continúa, antes de concluir: «El mérito de esta reivindicación es del pueblo de Istán y de su alcalde, que llevan 20 años luchando porque se le considere Monumento Natural, y si se consigue, será mérito de ellos».














