Efectivos del Servicio de Protección a la Naturaleza (Seprona), de la Comandancia de la Guardia Civil de Málaga, en colaboración con los servicios de control sanitario de la Junta de Andalucía ha investigado a dos personas por utilizar peróxido de hidrógeno de alta concentración industrial para blanquear carne en Benaoján (Málaga).
La investigación, en el marco de la operación ‘Redox’, se inició en diciembre de 2025 a raíz de una inspección en una nave que operaba de forma clandestina sin las licencias requeridas, ha indicado la Guardia Civil en un comunicado.
Las instalaciones, situadas junto a otra nave que sí contaba con autorización oficial, eran utilizadas estratégicamente para desviar la producción y enmascarar la mercancía adulterada antes de su reintroducción en el mercado.
Durante la inspección del inmueble, se detectaron graves deficiencias de salubridad, hallándose carne almacenada sin refrigeración y géneros depositados en el suelo entre fluidos y suciedad.
Los análisis técnicos determinaron que los investigados sumergían huesos y espinazos de cerdo en soluciones de peróxido de hidrógeno al 50%, un agua oxigenada de uso industrial, cuya aplicación en el sector alimentario se encuentra expresamente prohibida.
Los informes emitidos por el Grupo de Periciales de la Unidad Central Operativa de Medio Ambiente (Ucoma) de la Guardia Civil y de la Junta de Andalucía advierten de que la alta porosidad del hueso absorbe el químico, lo que supone un riesgo alto de quemaduras severas y daños corrosivos en el tracto digestivo. Asimismo, la pérdida de la cadena de frío provocó una grave contaminación microbiológica en los productos.
El rastreo del producto químico reveló que la titular de la explotación llegó a adquirir 45.830 kilogramos de esta sustancia entre febrero de 2025 y junio de 2026.
Así, como respuesta a esta «amenaza para la salud pública», la Delegación Territorial de Salud y Consumo en Málaga decretó el cierre inmediato de las instalaciones y ordenó la intervención y destrucción total de 30.530 kilogramos de carne y huesos contaminados.
Tanto la dueña de la empresa como el encargado de la planta se encuentran investigados como presuntos autores de delitos contra la salud pública y falsedad en documento privado, quedando el caso y las diligencias instruidas en manos de los Servicios Generales-Instrucción del Tribunal de Instancia de Ronda (Málaga).














