«La Odisea se queda corta al lado de esto…», dice resignado y entre risas algún que otro pasajero del vuelo que ayer jueves tenía que conectar el aeropuerto de Stansted, en Londres, con el Aeropuerto Málaga-Costa del Sol. La hora prevista en un principio, las 21:15 hora española con llegada a medianoche. Sin embargo, todo se fue torciendo hasta que un cúmulo de sucesos obligaron a la compañía aérea a cancelar definitivamente el viaje.
En primer lugar, el vuelo se aplazó hasta las 22:20 horas, pero llegaba la hora y muchos pasajeros no sabían ni a qué puerta debían dirigirse para embarcar, mientras otros muchos destinos seguían paralizados en el aeropuerto de Stansted. Ubicados ya en el avión por el equipo de la compañía, parecía que el vuelo saldría alrededor de las 23:00 horas. No fue así. La espera duró más de cuatro horas sentados en el avión.
Finalmente, cerca de las 4:00 hora española, la compañía informó a los pasajeros de que el viaje se cancelaba, lo que les obligaba a regresar al aeropuerto entre las quejas de muchos usuarios. El motivo, según la empresa, debido a «condiciones meteorológicas adversas». Según testimonios e informaciones a las que ha tenido acceso AZ, fueron varias razones las que forzaron esta situación: el retraso en el vuelo anterior, «la falta de empleados» para poner en marcha el avión, el cambio de todo el staff de pilotos y azafatas por alcanzar el límite legal de horas trabajadas de forma continuada…
El caos finalizó sin incidentes, pero con un quebradero de cabeza para los usuarios, que tuvieron que hacer cola durante horas para reclamar por todo lo sucedido, mientras la compañía aérea les informaba de que serían reubicados en un vuelo a las 10:20 horas de este viernes para poner fin a una pesadilla de casi 20 horas para poder viajar a Málaga.











