El Ayuntamiento de Benalmádena ha sacado a licitación las obras de restauración y conservación de Torre Bermeja, una actuación que supondrá una inversión de 375.000 euros y que permitirá garantizar la protección y puesta en valor de uno de los monumentos más singulares del patrimonio histórico local.
El proyecto cuenta con una subvención de 269.117,93 euros procedente de la línea de ayudas a los Municipios Turísticos de Andalucía (MUNITUR) de la Consejería de Turismo y Andalucía Exterior de la Junta de Andalucía correspondiente al ejercicio 2025.
La actuación constituye un paso decisivo para asegurar la conservación de un elemento histórico de extraordinario valor, ya que Torre Bermeja forma parte del sistema defensivo y de vigilancia costera que articuló históricamente el territorio que hoy conforma Benalmádena. Construida entre los siglos XIII y XIV como parte del sistema defensivo nazarí, la torre ocupa un enclave estratégico en la costa y constituye uno de los tres ejemplos de torres vigías que se conservan actualmente en el municipio.
El proyecto contempla un plazo de ejecución de ocho meses y tiene como principales objetivos la consolidación y restauración del monumento respetando su estratigrafía histórica, la recuperación de su volumetría original y la adecuación de su entorno inmediato para hacerlo más accesible e integrarlo paisajísticamente. Asimismo, se incorporarán elementos de iluminación y señalética que contribuirán a mejorar su interpretación y puesta en valor.
La intervención se desarrollará bajo los criterios de mínima actuación y máximo respeto a los elementos originales. En este sentido, se llevarán a cabo trabajos de limpieza, sellado y rejuntado de los paramentos, tratamientos de protección y consolidación estructural, así como la eliminación de materiales incompatibles incorporados en intervenciones anteriores, sustituyéndolos por soluciones más adecuadas desde el punto de vista patrimonial.
Entre las actuaciones previstas destaca también la ejecución de una nueva cubierta, actualmente inexistente, que permitirá resolver los problemas de filtraciones y evacuación de aguas que afectan a la conservación del monumento, recuperando además elementos históricos como las gárgolas situadas en los puntos cardinales.
El proyecto incluye igualmente la recuperación de la cota original de la base de la torre y la ordenación de su entorno mediante bancadas, rampas, vegetación y pavimentos de madera, creando un espacio accesible, integrado y respetuoso con el paisaje, que permita realzar la monumentalidad de la construcción.












