Uno de los mayores temores durante temporales como el actual es que los ríos se desborden y, desde esta mañana, varios cauces de la provincia de Málaga registran niveles elevados y caudales fuera de lo habitual, lo que ha desencadenado en una vigilancia intensiva en zonas más vulnerables, ya que el aumento sostenido del caudal provocado por las lluvias persistentes ha obligado a las autoridades a activar protocolos de seguimiento fluvial y centrar la atención en las zonas con mayor riesgo de crecidas.
A continuación, se detallan los principales ríos en alerta de la provincia, su nivel y caudal según los datos de la red hidrológica SAIH Hidrosur:
🔴 Ríos en nivel rojo
Estos cauces han superado los umbrales de peligro por crecidas:
- Río Guadalhorce (Bobadilla): ha alcanzado 6,05 m de altura, situándose entre los niveles más altos registrados en la provincia, y se mantiene en nivel rojo por el riesgo de desbordamiento.
- Río Guadiaro (Cortes de la Frontera / Serranía de Ronda): supera los 4,16 m de altura y registra un caudal medio de 473 m³/s, situándose en nivel rojo y habiendo superado sus máximos históricos.
- Río Guadalteba (Teba): con aproximadamente 2,25 m de nivel, también se encuentra en alerta roja debido a la acumulación de agua en la cuenca.
🟠 Ríos en nivel naranja
- Río Guadalhorce (Archidona): 3,85 m de altura, caudal de 192,89 m³/s
- Río Genal (Jubrique): 2,05 m de altura, caudal de 122,25 m³/s
- Río Grande (Las Millanas): 1,56 m de altura, caudal de 30,86 m³/s
🟡 Ríos en alerta amarilla
- Río Turón (Ardales): 1,98 m de altura, caudal de 132,32 m³/s
- Río Campanillas (Los Llanes): 1,09 m de altura, caudal de 17,03 m³/s
- Río Guadalhorce (Cártama): 3,27 m de altura, caudal de 497,01 m³/s
La presencia de varios cauces en nivel rojo refleja el efecto acumulado de las precipitaciones intensas en las cuencas serranas de la provincia, que han aumentado los caudales de manera significativa en respuesta a las aportaciones de arroyos y barrancos.
Las autoridades mantienen el seguimiento de los ríos y recomiendan evitar acercarse a los cauces o zonas inundables, recordando que la situación puede evolucionar rápidamente conforme cambien las condiciones meteorológicas.













