Almayate (Vélez-Málaga) ha rendido este sábado un emotivo homenaje a Miguel Vida Palomo, cuya memoria quedará desde hoy unida de forma permanente al municipio con una plaza que llevará su nombre. El acto ha contado con la presencia de la Hermandad de Romeros de San Bernabé, familiares y allegados, así como de la alcaldesa, Ángeles Muñoz, quien ha acompañado también los familiares.
Miguel Vida Palomo nació en Riogordo, pasó parte de su vida en Almayate y fijó finalmente su residencia en Marbella, ciudad que consideró su hogar definitivo. Su implicación y compromiso con la Hermandad de San Bernabé lo convirtieron en un referente y en una figura clave dentro de esta tradicional institución.
Este homenaje se suma a otros actos celebrados en su recuerdo. Durante la pasada romería de San Bernabé, su figura ya fue honrada con la inauguración de un monolito situado frente a la capilla del parque de Nagüeles, un espacio especialmente significativo para la hermandad.
«Un referente y clave en la Hermandad de San Bernabé», ha recordado la alcaldesa a través de las redes sociales. Desde hoy, Marbella y Almayate se hermanan para honrar a alguien que fue muy querido en ambos municipios.
Hoy he acompañado a la Hermandad de Romeros de San Bernabé y a la familia de Miguel Vida Palomo en un homenaje muy especial que han hecho en su memoria en Almayate, donde desde hoy una plaza llevará su nombre.
Miguel nació en Riogordo, vivió parte de su vida en Almayate y encontró en Marbella su hogar definitivo, siendo un referente y una figura clave en la Hermandad de San Bernabé. En la pasada romería ya honramos su memoria con un monolito frente a la capilla del parque de Nagüeles y hoy volvemos a recordarlo donde también lo recuerdan con cariño.












