En apenas 20 días se han quemado en España unas 362.000 hectáreas debido a los graves incendios de Galicia, Castilla y León y Extremadura, entre otras comunidades afectadas. Andalucía salió del paso sin demasiados problemas en Tarifa y, afortunadamente, no se ha visto demasiado azotada por los fuegos este verano, lo que ha permitido que personas y profesionales como José Manuel Tomillero en los lugares más perjudicados.
Guardia civil y voluntario de la Protección Civil en Marbella, José Manuel aprovechó tres días libres en agosto para ayudar en los incendios de Cáceres, que afortunadamente ya están extinguidos. En declaraciones a AZ Costa del Sol, cuenta los momentos más delicados que sufrió y la manera en que pudo ayudar, intentando reubicar a familias y sacar con vida a animales.
«Lo que más me llevo de esta desgracia es la mirada de la gente viendo cómo su vida, sus animales… se van desmoronando por los incendios», explica José Manuel, que cuando llegó se enfocó en «las zonas más complicadas» que, por suerte, «mejoraron bastante».
Además, señala que «el fuego se acercó mucho a las casas y había gente muy reacia a abandonarlas». «Incluso tuvimos que ayudar a los compañeros de la Guardia Civil porque había personas que querían combatir el fuego con una manguera y cubos de agua. Una historia real: había una familia que estaba en una boda y en su vivienda murieron tres perros calcinados», añade.
José Manuel Tomillero pertenece al grupo Aventureros de Marbella, en el que hay unas 20 personas que «pueden ayudar en emergencias». Ya lo han hecho en situaciones como la DANA en Valencia y en el municipio malagueño de Álora.