
Si hay alguna profesión en la sociedad actual que, especialmente, se relaciona con los hombres es la de bombero. Sin embargo, hay mujeres que quieren romper esa monotonía, esa pared invisible que evita que se lancen a perseguir sus sueños. En el caso de Lucía y Ana Isabel no era devoción desde la infancia, sobre todo por lo complicado de que una niña piense en ese horizonte, sin embargo y con el paso de los años, se fijaron el objetivo y lo han conseguido: ellas son las dos primeras mujeres que pertenecen al cuerpo de bomberos de Fuengirola.
«Sabemos que somos ejemplo a seguir. Sabemos el peso también que cae en nuestros hombros al ser las primeras mujeres bomberos de Fuengirola y una de las primeras también porque en España solo estamos entre el 3 y el 5%», explicaba Ana Isabel en esta entrevista a AZ Costa del Sol desde la sede fuengiroleña, hace unos días en una mañana complicada por el tren de borrascas que ha azotado a Andalucía.
Lucía reconoce que «desde pequeña no lo tenía en mente». «En la sociedad no se han visto mujeres bomberos, ahora sí con más frecuencia, pero es una cosa rara y no me lo planteaba de pequeña. Igual que Anais, con 18 años, se me despertó la lucecilla, vi lo que hacían los bomberos y dije ‘pues quiero hacer eso’. Estudié una carrera y cuando cumplí la edad para intentarlo, fui a por ello», contó a AZ.
«Es un orgullo para nosotras que se nos trate de esa forma porque tienes el miedo cuando llegas y piensas que tienes que demostrar más, y para nada. Desde que entramos, todo el mundo ha estado volcado en nuestro aprendizaje. Ha sido una suerte estar en primera línea en estos días complicados y ver que eres capaz de estar ahí y hacerlo igual que ellos. Es maravilloso», subraya Lucía, nacida en Málaga, como su compañera.
Ana Isabel quiso destacar también el papel de su equipo:»Tenemos la suerte de tener grandes compañeros que desde el minuto uno nos han apoyado y un jefe que siempre está pendiente de nosotros. Obviamente hemos empezado con unas tempestades bastante fuertes, pero también supone un reto para nosotras».














