Referente en investigación y un buen ejemplo de la calidad y talento femenino en el mundo de la ciencia, María Olga Guerrero Pérez inició su carrera científica a finales de los años 90 y obtuvo el Doctorado con Premio Extraordinario, desarrollando una destacada trayectoria investigadora con numerosas publicaciones internacionales. Desde 2008 forma parte de la Universidad de Málaga y, desde 2020, es Catedrática de Universidad en Ingeniería Química.
A su lado, en este espacio creado por AZ por el Día de la Mujer, la ingeniera María Cruz López, que empezó trabajando en el equipo de I+D+i de una empresa que se dedicaba a la fabricación de células y módulos fotovoltaicos. Los años transcurridos en esta empresa le permitieron viajar por Europa con el fin de optimizar procesos productivos, asistir a congresos y realizar la compra de maquinaria industrial. Finalmente, en 2014 surgió la oportunidad de volver a trabajar en la Universidad de Málaga, en la que continúo desarrollando su actividad investigadora y docente.
Pregunta: ¿Hay más representación en los últimos años en los ambientes universitarios de vuestro ámbito?
Respuesta Olga: Soy un poco pesimista. Llevo ya 20 años de experiencia en la academia y he visto pocos cambios. Normalmente, las mujeres nos quedamos en el camino si uno ve las cifras. Las mujeres catedráticas está en el 25% en la Universidad de Málaga, mientras que si uno ve la carrera académica, cuando uno empieza la tesis doctoral, se forma una tijera de figura: el porcentaje de mujeres va bajando y sube el de los hombres. Es un mundo tremendamente competitivo, hay que conseguir contratos y fondos, alguien tiene que confiar en ti, que piense que soy un investigador de prestigio, me tienen que ver con un prestigio y como un líder que da conferencias. Ahí los hombres suelen asumir más ese papel de líderes, pueden tener menos cargas familiares e ir a más actos. Se promocionan más los hombres en mi opinión.
Respuesta María: Hemos avanzado mucho en la introducción de las mujeres en carreras técnicas, en el entorno laboral… pero el nivel de exigencias tanto en el sector privado como público es muy alto. Las limitaciones que nos ponemos nosotras es muy grande. En el entorno laboral está asumido que tenemos nuestro sitio y que somos completamente competentes. Ahí es importante el acompañamiento que cada uno tenga en su vida y la fuerza para apostar por la parte profesional y personal.
P: ¿Hay más chicas que se decantan por vuestra rama de la ingeniería química?
R Olga: En Industriales, que es donde yo doy clases, siguen entrando muy pocas chicas.
R María: Ingeniería Química sí está más normalizado encontrar mitad y mitad, pero en Teleco, Industriales… ahí no.
P: ¿Y las aspiraciones de estas chicas que se están decantando por la investigación? ¿Les da pavor todo este asunto?
R Olga: La investigación es atractiva para los dos sexos. Cuando uno acaba la carrera, haces un doctorado y no eres consciente de lo que te queda para llegar.
R María: El doctorado es el nivel cero, el principio, el Bachillerato para el resto del mundo. De ahí tienes que seguir.
P: ¿Sigue siendo una realidad que es un mundo muy masculinizado?
R Olga: En nuestra área catedrática de ingenierías, en el área de arquitectura, estaremos en el 15%. En Europa diría que somos bastantes las mujeres científicas. En Asia conozco compañeras, pero no muchas. En Sudamérica, bastantes. En Estados Unidos, un porcentaje menor que en Europa.
P: ¿Con qué tres palabras definiríais vuestro liderazgo y vuestro camino hasta llegar a ser catedráticas?
R Olga: Constancia, fuerza e independencia. Decidir yo mis propias decisiones, no estar trabajando para nadie, sino para mí. Si eres mujer parece que siempre estás trabajando en la sombra y el que da la cara es algún compañero varón.
R María: Independencia, esfuerzo y, sobre todo, iniciativa. Querer realizarte, preguntarte cosas… Es lo que te permite llegar. Es una cadena.
P: Si el 8M tuviera que dejar un titular este año, desde vuestro campo de ciencia y sanidad, ¿cuál sería el tuyo?
R Olga: Acordarse más de los científicos en general, somos fundamentales en la sociedad, aunque estemos en silencio. Y acordarse de las mujeres cuando no sea marzo. El 90% de los expertos son hombres, ahora sí muchas mujeres, pero luego no se les visibiliza.
R María: La constancia es la base. No dejarse vencer por el camino. Seguir, simplemente eso.













