Desde el Hotel Don Carlos, en Marbella, abrimos este Especial 8M de AZ ‘Mujeres que abren camino en la Costa del Sol’ poniendo el foco en quienes responden con hechos, con trabajo y con resultados. Mujeres que no necesitan grandes discursos, porque son sus trayectorias las que las avalan y desmontan cualquier estereotipo. Nuestra primera protagonista es Ana Isabel Ruiz Ávila, quien, junto a su compañera Lucía Pineda, se ha convertido en la primera mujer en formar parte del Cuerpo de Bomberos de Fuengirola y una de las primeras bomberas de España.
Su llegada no fue sencilla ni mucho menos tranquila. Se estrenó profesionalmente en uno de los momentos más complejos que se recuerdan en la provincia, con el tren de temporales que azotó la Costa del Sol y mantuvo en vilo a toda Andalucía. También formó parte del retén desplazado a Ronda como apoyo en situaciones de emergencia. En pocas semanas, muchas personas han conocido su historia gracias a una entrevista previa para AZ que tuvo una repercusión extraordinaria y, ante algunas críticas que han llegado por redes sociales, quiere seguir reivindicando el esfuerzo tan grande realizado para alcanzar su sueño.
Pregunta: Me gustaría comenzar por dos cuestiones que creo que van de la mano. Por un lado, ¿qué supone para ti ser la primera mujer bombera de Fuengirola?
Respuesta: Aparte de ser la primera, supone representar lo que para las niñas, durante muchos años, parecía imposible. Significa romper barreras, ser referentes que a mí me faltaron cuando empecé. Por ejemplo, cuando venían los bomberos al colegio. Yo no tuve la suerte de conocer a ninguna mujer bombero. Significa representar que es posible.
P: Y, ligado a ello, desde que se hizo pública vuestra incorporación ha habido mucho apoyo, pero también comentarios que cuestionan vuestra capacidad y el nivel de exigencia en las pruebas de acceso. ¿Son exactamente iguales para todos? ¿Qué le dirías a quienes todavía ponen en duda vuestra preparación?
R: No estamos para competir ni para compararnos. Estamos para sumar al equipo y para la profesión. En alguna comunidad sí que hay reserva de plazas para el sexo minoritario, pero lo común es que haya una diferencia de baremación. Una oposición no refleja una intervención real, es un proceso de selección masivo que tiene que reflejar objetivamente esa diferencia genética y fisiológica con pruebas que sean cuantitativas, pero no se asemeja a un trabajo real. El trabajo al final es estratégico, en una intervención prima el protocolo, la seguridad y el trabajo en equipo. Eso no lo decide el hacer una dominada más o una menos. He entrenado muchos años, he superado todos los procesos selectivos y he recorrido el mismo camino exigente que el resto de mis compañeros.
P: En este sentido y habiendo derribado muchos estigmas, ¿cómo definirías tu liderazgo en tres palabras?
R: Vocación, disciplina y el buen hacer del trabajo en equipo.
P: Si ampliamos la mirada, ¿cómo valoras la evolución del liderazgo femenino en la Costa del Sol en los últimos años? ¿Percibes una mayor presencia de mujeres por ejemplo en cuerpos como la Policía o la Guardia Civil?
R: Los datos están ahí. Cada vez somos más las que damos el paso. Tiene un peso muy importante que cada vez haya más referentes como he dicho antes, como varias compañeras de la Guardia Civil, Policía… que accedamos a esos puestos de liderazgo. Creo que lo más importante de este alza es que las niñas vean que es posible, que tengan referentes y que se sientan reflejadas.
P: ¿Cuál es el mayor reto al que se enfrenta una bombera? ¿Algo que te hizo luchar por ello?
R: En este trabajo prima mucho los protocolos, la estrategia y el trabajo en equipo. Salimos todos muy bien preparados del curso. Desde la primera guardia hemos tenido intervenciones intensas, el apoyo a Ronda por ejemplo, y todo eso te va dando tablas. El esfuerzo va dando resultados.
P: ¿Recuerdas algún punto de inflexión o aprendizaje?
R: Nuestros compañeros siempre nos han apoyado, pero siempre tienes ese miedo de que eres mujer y nueva. Me sorprendió que, desde la primera guardia, mi jefe de servicio, mi cabo y los compañeros mostraron plena confianza en mí. Pecamos de tener nuestros propios miedos, y ahí es donde tenemos que romper las barreras, de nosotras no ponernos límites. Mi cabo se sorprendió de que nuestra promoción estuviera tan bien preparada.
P: Si el 8M tuviera que dejar un titular este año, ¿cuál sería el tuyo?
R: Mi titular sería ‘Yo también puedo’.












