La nueva hoja de ruta de Estados Unidos en la Luna, donde la NASA construirá una base permanente, estará dirigida por el ingeniero malagueño Carlos García-Galán, que el pasado miércoles presentaba el proyecto con el que se pretende «asegurar la superioridad continua en el espacio» por parte del país norteamericano.
Una Política Espacial Nacional impulsada por Donald Trump y que estará en manos de un malagueño, que ante millones de personas comenzó diciendo: «Soy vuestro hombre de la base lunar. Parece imposible, pero somos la NASA».
20.000 millones de dólares, ese es el coste que tendrá el proyecto para Estados Unidos, que ha fijado un plazo de siete años. Carlos García fue nombre hace año y medio subdirector del programa Gateway para crear una estación especial intermedia, pero la directiva de la NASA ha confirmado la pausa de este proyecto en favor de la base lunar.
García-Galán tiene unos 27 años de experiencia en vuelos espaciales tripulados y ha colaborado en el desarrollo de la Estación Espacial Internacional como controlador aéreo en Houston. En 2010, se integra en el programa Orion. Ahora le llega la oportunidad de su carrera para afianzarse entre las piezas clave de la NASA.













