La provincia de Málaga está viviendo cambios migratorios importantes que tienen diferentes causas, como la situación con la vivienda o el aumento de la población en municipios más interiores y alejados de la costa, una zona cada vez más demandada. En este sentido, de la Costa del Sol sobresalen Mijas y Casares, que son las localidades que más residentes ganan, según la Estadística de Migraciones y Cambios de Residencia del año 2024 publicada por el INE.
Con unos 95.000 habitantes, Mijas ganó 531 residentes netos, que es la diferencia entre quienes se mudaron a este municipio y los que lo abandonaron para irse a otro lugar de España. Respecto a Casares, llegaron 253 personas netas, un incremento del 3% a su población (8.500 habitantes).
A la cabeza de pérdida de población se encuentran Marbella (1.511 personas) y la ciudad de Málaga (1.349). Los grandes municipios de la Costa del Sol viven una situación parecida, como Benalmádena, con un salgo negativo de 664 residentes; Fuengirola (478 habitantes) y Torremolinos (383 personas). Casares se encuentra en cuarta posición en este bagaje positivo de residentes correspondiente a 2024, un ranking que lidera Mijas. En medio, los municipios de Alhaurín de la Torre (+400) y Cártama (+340).












