La Guardia Civil, en el marco de la operación ARIDUM, ha realizado 168 inspecciones a fin de luchar contra la sobreexplotación de los recursos hídricos superficiales y subterráneos de la provincia.
Durante el año 2.025 se han investigado a 34 personas por un total de 23 delitos por usurpación de aguas, contra el medio ambiente y por daños al dominio público hidráulico, todos ellos relacionados con el aprovechamiento ilícito de los recursos hídricos.
En estas inspecciones a diferentes infraestructuras de extracción y/o acumulación de agua (pozos, sondeos y balsas de acumulación principalmente), así como también sobre captaciones directas ilegales desde agua superficiales, siendo localizados 97 pozos y sondeos sin autorización.
Con estas actuaciones han sido detectadas un total de 217 infracciones administrativas en materia de aguas, tales como, extracciones de agua sin autorización o en cantidades superiores a las autorizadas, carecer de contadores volumétricos para conocer los consumos, destinar agua a un uso no autorizado.
También se han detectado otro tipo de infracciones como son la apertura de pozos y sondeos, o la construcción de balsas y depósitos sin licencia urbanística.
La investigación ha sido llevada a cabo por agentes pertenecientes al Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil en Málaga, bajo la dirección y coordinación de la Fiscalía de Medioambiente de Málaga, que han contado con la participación del Servicio de Dominio Público Hidráulico de la Junta de Andalucía y de los Guardas Fluviales y agentes de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía.













