
La Feria Internacional de Turismo (Fitur) arrancaba este miércoles, 21 de enero, con un minuto de silencio por las víctimas del accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba). Un momento muy emotivo que se ha seguido especialmente en el pabellón 5 de Ifema, el de Andalucía, donde ha sonado una pieza musical interpretada al violonchelo. Coincidiendo con el segundo día de luto oficial nacional, las bandas del recinto han ondeado a media asta.
Una edición marcada por la tragedia ferroviaria, especialmente en el pabellón de Andalucía, donde se nota el frío y el vacío de una comunidad que llora la pérdida de 43 víctimas confirmadas hasta el momento. Desde el pasado lunes, la Junta de Andalucía confirmaba que suspendía toda su agenda y presencia institucional en Fitur. Seguidamente, los Ayuntamientos de la provincia de Málaga, la Costa del Sol y el resto de provincias andaluzas, confirmaban también la suspensión de sus actos promocionales.
Así, los stands ofrecen una imagen muy diferente a la de otras ediciones: tarimas vacías, no hay presentaciones en los escenarios ni el habitual ruido provocado por la música de ambiente y la simultaneidad de los actos oficiales.
Sin actos promocionales en la Costa del Sol
Los stands propios de Torremolinos y Marbella, al igual que al del Patronato de Turismo Costa del Sol, están estos días más vacíos que de costumbre. Lo que sí se están realizando son mesas de trabajo y reuniones privadas de carácter internos de gerentes y técnicos municipales de Turismo con posibles promotores, clientes y visitantes.
De igual forma, hay varios puntos de información con folletos y flyers promocionales para dar a conocer los destinos de la Costa del Sol Occidental.
Este año el color amarillo albero es el que predomina por completo en el pabellón de Andalucía, tanto en la moqueta como en la señalética de cada uno de los stands, ofreciendo así una imagen homogénea.
Un improvisado altar con flores y velas en el stand de Huelva
Huelva, una de las provincias más golpeadas por el trágico accidente, ha convertido su stand en Fitur en un altar improvisado con flores y velas en memoria de todas las víctimas. Es el único espacio que permanece completamente vacío. Un escalofrío recorre a cada visitante, reflejo de la tristeza compartida por todo el pueblo andaluz, consciente de que el 18 de enero quedará marcado para siempre en su memoria colectiva.












