La guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán está paralizando el mundo y cientos de malagueños se están viendo afectados. No solo está dejando atrapados a aquellos que se encuentran en los países implicados directamente en esta sucesión de ataques, también a otros ciudadanos de la Costa del Sol que no pueden volver a casa al haberse cerrado el espacio aéreo en lugares donde tenían que hacer escala.
Belén, vecina de Estepona, estaba de viaje por Filipinas cuando le tocaba coger su vuelo hacia Doha. Hace unos días, al enterarse del ataque a bases americanas en Oriente Medio y el inicio del conflicto entre las partes implicadas, vio cómo se cancelaba su vuelo. El problema, la falta de respuesta y de información por parte de su aerolínea, Qatar Airways.
De momento no sabe si le devolverán el dinero de su billete suspendido. Aparte se está teniendo que costear de su propio bolsillo casi una semana extra en el hotel donde reside actualmente. «Cada día que pasa sube el precio. Cuando reservamos, la noche salía a 126 euros, ahora está a 280. El hotel cada vez está más lleno de occidentales que tienen el mismo problema que nosotros», explica a AZ.
«Qatar Airways no nos mandó ningún tipo de información. Solo nos dieron un teléfono internacional que estaba saturado de llamadas. No nos han proporcionado hotel ni ninguna otra solución. Existe la posibilidad de que no sea reembolsable nuestro viaje cancelado», añade.
Nos cuenta que, afortunadamente, ya tiene la forma de volver. Será el 7 de marzo cuando coja un avión de Manila a Shanghai, de ahí a Londres y después a España. Una ruta que le costará casi mil euros: «Hemos tenido suerte de comprar los billetes pronto, porque ya no quedan a ese precio». «Todos estos gastos los tendremos que costear nosotros de nuestro bolsillo. Ahora mismo hay una sensación constante de estar atrapados y la gente solo quiere salir de aquí, ya le da igual hasta el precio», confiesa esta ciudadana de la Costa del Sol, afectada como muchos otros malagueños por la situación actual.













