La Costa del Sol teme lo peor. El nuevo retraso de fecha de la apertura de la alta velocidad en Málaga pone en jaque al sector turístico de la provincia que ya estimaba pérdidas cercanas a los 1.300 millones de euros antes de que se conociese la nueva fecha de apertura, prevista para finales de abril, después de Semana Santa.
«La Semana Santa se ha perdido», aseguraba el consejero de Turismo de la Junta de Andalucía, Arturo Bernal, quien describía este nuevo retraso de fecha como «otra patada hacia adelante». En este sentido, Bernal recordaba que esta situación no solo perjudica a los empresarios y a los profesionales, sino a «todo el empleo de una provincia y una comarca como es la Costa del Sol».
Cabe recordar que el sector genera en la provincia de Málaga más de 152.000 empleos, con un impacto de entre el 15% y el 20% del PIB, según las declaraciones de la presidenta del PP malagueño, Patricia Navarro, durante la comparecencia de este lunes.
La situación ya ha sido alertada también por los alcaldes de la Costa del Sol. En Torremolinos, uno de los principales municipios turísticos de la comarca, la noticia ha sido calificada como una «falta de respeto». Así lo ha asegurado la alcaldesa, Margarita del Cid, quien ha lamentado este nuevo retraso: «Son miles los malagueños y torremolinenses los que viven del turismo, creo que no se hecho todo lo posible para que Málaga vuelva a tener alta velocidad».
En este sentido, ha criticado el “trato a Málaga” por parte del Gobierno central: “Estamos cansados de no ser un objetivo ni un territorio prioritario. Málaga no se merece este trato”, ha concluido la alcaldesa.














