No hay dulce más simbólico en estas fechas que una torrija. Pan, leche, azúcar, canela… y, de pronto, el sabor perfecto: el que sabe a tradición. Pero incluso los clásicos admiten nuevas lecturas. Nuevas formas de entender un bocado tan reconocible sin perder su esencia. Una de esas formas se encuentra en Málaga, en una preciosa pastelería donde la torrija no es… lo que parece.

En plena capital, en El Barrio de Nueva Málaga, se encuentra Sueño Pastelería Francesa, el proyecto de Leila González y Theo Sfez, matrimonio y socios que acaban de lograr el segundo premio en la categoría creativa del Concurso Nacional de Torrijas organizado por CAPCHA.
Los clientes entran y salen sin parar y las vitrinas están llenas de dulces irresistibles. Todo invita a quedarse.Y, sobre todo, a probar. Su propuesta premiada no es una torrija al uso. “Se trata de un bizcocho tipo brioche, con sabor a mantequilla, un toque de miel y mousse de canela, con ralladura de naranja y de limón”, explica Teo. El resultado recuerda a la torrija tradicional, pero con un giro inesperado. “Realmente es un trampantojo”, añade Leila.
Aunque tampoco renuncian a la tradición. En Sueño también laboran torrijas clásicas, “siempre con nuestro toque”, matizan. Y es que ambos insisten en el respeto absoluto por el origen de este dulce, aunque reconocen que no pueden evitar imprimir su identidad en cada creación: “Sin ofender a nadie, nos gusta darle nuestro punto ‘francés’ a los dulces”.

Ese equilibrio es, precisamente, lo que define su propuesta. Sueño, nos cuentan, nace literalmente de un sueño. Llevan diez años juntos, Teo es pastelero desde hace quince y durante mucho tiempo buscaron en distintos países el lugar adecuado para dar forma a su proyecto. No lo encontraron hasta llegar a Málaga hace cuatro años. Desde entonces, han construido un espacio que refleja su manera de entender la pastelería.

Hoy, ese sueño no solo es una realidad, sino también un lugar para quienes buscan algo más que un dulce. Una reinterpretación cuidada, honesta y, sobre todo, deliciosa de lo que siempre hemos conocido.











