
La Policía Nacional ha detenido a dos jóvenes, de 16 y 18 años en el Centro de Internamiento de Menores Infractores (CIMI) de Málaga por delitos de daños, amenazas y resistencia y desobediencia tras presuntamente haber roto una reja y un cristal de este espacio y haber proferido amenazas. El menor permanece ingresado en el centro, mientras que el mayor de edad ha sido puesto a disposición de la autoridad judicial.
Así lo han señalado fuentes del cuerpo de seguridad, que han confirmado tanto la intervención policial como el reinternamiento del menor y la puesta a disposición judicial del mayor de edad.
Desde el sistema Emergencias 112 de la Consejería de Emergencias de la Junta de Andalucía han confirmado que los hechos han ocurrido en torno a las 22.15 horas de este pasado viernes cuando un vecino alertó en una llamada de que habían arrancado una reja y habían destrozado un cristal del CIMI, ubicado en la Urbanización El Olivar del distrito de Churriana de la capital malagueña.
El presidente de la comunidad de propietarios de la Urbanización El Olivar, Alejandro Vedia, ha señalado a Europa Press que varios vecinos de esta zona residencial dieron la voz de alarma por este altercado a través de un grupo de mensajería común en el que compartieron fotos y vídeos. «Parece ser que habían roto un cristal y arrancado una reja, que no era tal porque se puede ver en un vídeo que eran unos barrotes pegados con cinta de doble cara. También estaban dando voces, gritando ‘¡Te voy a abrir la cabeza!», ha explicado.
«Este caso ha sido el más gordo, pero no es el primero que los vecinos hemos vivido, ya que todas las semanas hay un grito o una amenaza. Es el pan nuestro de cada día», asegura Vedia, que también señala que cuando se dirigió este pasado viernes a la zona tras el altercado, uno de los jóvenes detenidos le gritó: «¡Vecino, graba todo esto que nos tienen muertos de hambre. Soy moro y nunca he comido más cous cous que aquí!».
Vedia ha explicado que la comunidad de propietarios de la Urbanización El Olivar tiene presentados dos contenciosos para pedir el cierre del CIMI: «Uno contra el concurso que hizo la Junta de Andalucía y otro contra la apertura que ha permitido el Ayuntamiento de Málaga». «Incluso tenemos presentadas unas medidas cautelares que están pendientes de que se resuelvan», añade.












