El Secadero vive unas horas importantes junto a San Martín del Tesorillo por la llegada de la borrasca Marta y la crecida del río Guadiaro. Este viernes, el equipo de AZ Costa del Sol estuvo todo el día en este núcleo de Casares y pudo vivir de cerca una breve vuelta a la normalidad, con la apertura de servicios esenciales, incluida la carretera, como la Farmacia Secadero.
«Cuando fueron cortando cada vez más la conexión con El Secadero, no pudimos acceder a la farmacia. El jueves solo pudimos abrir dos horas por la mañana», nos comenta Álvaro, dueño de la farmacia, que este fin de semana se quedará en la zona por si se corta la conexión y puede ayudar trabajando en su negocio.
Álvaro cuenta que el jueves intentó pasar, pero las autoridades le dijeron que no era seguro hacerlo por barca. «Como aquí había una persona con llave, se la dieron a un policía local, que pudo ir dando medicamentos siguiendo mis instrucciones por videollamada», explica.
«Me ha sorprendido mucho la cara de las personas que han entrado primero esta mañana. Era una mezcla de agobio, agradecimiento, alegría… La gente lo ha pasado muy mal, psicológicamente les he visto afectados. Esto ha tenido que ser muy duro, quedarse sin luz, sin cobertura, sin agua…», continúa Álvaro, mientras atiende a vecinos que siguen llegando.
Lo más agobiante para los casareños ha sido leche para bebés, señala. «Se preocupaban de pensar que les podía faltar», dice. «Hemos hecho lo que hemos podido. Contento porque no ha habido incidencias. Mucho respeto por la cola, saben que vamos lento porque además se ha ido la luz… Mucha calma, no he visto pánico en ningún momento», concluye desde el mostrador de esta Farmacia Secadero, fundamental en esta semana catastrófica para la zona.














