La Audiencia Provincial de Málaga ha condenado a diez años de prisión al conductor que atropelló mortalmente a Mustapha, de 22 años, en Benalmádena, unos hechos ocurridos en febrero de 2017. El acusado fue declarado culpable por un jurado popular de un delito de homicidio consumado y otro en grado de tentativa, ya que el siniestro causó también graves lesiones a otro joven, que logró sobrevivir. La pena ha sido rebajada al concurrir las atenuantes de intoxicación etílica, confesión y dilaciones indebidas.
Los hechos se remontan a la madrugada del 25 de febrero de 2017, cuando acusado y víctimas coincidieron en un pub de la plaza Solymar, donde se produjo un primer altercado que motivó la intervención policial. Posteriormente, ambos grupos abandonaron el lugar y, según los hechos probados, las víctimas siguieron a los procesados en una motocicleta. Minutos después, ya en la Avenida Antonio Machado, el conductor del turismo invadió de forma consciente una vía en dirección prohibida, asumiendo el riesgo de colisionar con el ciclomotor.
El impacto provocó la muerte instantánea de Mustapha, mientras que su acompañante sufrió heridas de extrema gravedad, necesitó más de 400 días de curación y arrastra secuelas permanentes. El jurado descartó que existiera un acuerdo previo entre los dos ocupantes del coche para acabar con la vida de las víctimas y declaró inocente al copiloto, al no apreciar participación en los hechos.
A la hora de fijar la condena, el tribunal ha tenido en cuenta que el acusado se entregó voluntariamente dos días después del suceso y que el procedimiento se ha prolongado durante casi una década por causas ajenas a las partes. Aunque no se apreciaron agravantes, la Audiencia subraya la especial gravedad de la conducta, que puso en peligro no solo a las víctimas, sino al conjunto de usuarios de la vía pública, y fija finalmente la pena en siete años por el homicidio y tres por la tentativa, tras la repetición del juicio ordenada por el TSJA.












