La Unidad Canina Especializada (UCE) de la Junta de Andalucía se ha consolidado como una herramienta decisiva en la protección de la fauna silvestre frente al uso ilegal de cebos envenenados. Integrada en la Estrategia Andaluza contra el Veneno (EAV), esta unidad —formada por perros especialmente adiestrados como Choco, Dona, Abby o Noa— ha contribuido a reducir en un 70% los casos de envenenamiento de especies protegidas y no protegidas en el medio natural andaluz. Su labor resulta esencial para preservar la biodiversidad y frenar una de las amenazas más graves para el equilibrio de los ecosistemas.
Desde su creación en 2004, la UCE, dependiente de la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente, ha realizado alrededor de 5.300 inspecciones, lo que supone el mayor esfuerzo de búsqueda de venenos ilícitos del que se tiene constancia a nivel internacional. Su elevada eficacia ha convertido a estas unidades caninas en un referente europeo, al ser el método más efectivo para localizar cebos envenenados, animales afectados y otras amenazas para la fauna catalogada. Actúan como apoyo fundamental a los agentes de la autoridad, reforzando la prevención, disuasión y persecución de un delito tipificado en el Código Penal.
La lucha contra el veneno se convirtió en una prioridad a comienzos del siglo XXI, tras detectarse un alarmante descenso de poblaciones de especies emblemáticas como el águila imperial ibérica, el alimoche, el quebrantahuesos o el lince ibérico. Frente a esta situación, la EAV se erige como un proyecto pionero que combina investigación, concienciación social y actuaciones policiales. Más de veinte años después, Andalucía cuenta con una experiencia sólida y exportable, que ha permitido retirar miles de cebos y trampas del campo y situar a la comunidad a la vanguardia europea en la defensa de su patrimonio natural.












