La Ley de Vivienda de Andalucía ha entrado hoy en vigor con el objetivo de facilitar el acceso a la vivienda a precio asequible y reforzar el parque de viviendas protegidas. La norma, impulsada por el Gobierno andaluz de Juanma Moreno, se centra en aumentar la oferta de VPO, fomentar la rehabilitación, garantizar la disponibilidad de suelo y simplificar los trámites administrativos, al tiempo que refuerza la seguridad jurídica de los propietarios ante fenómenos como la ocupación ilegal.
La consejera de Fomento, Rocío Díaz, ha destacado que la ley “nace del diálogo y para mejorar la vida de los andaluces” y viene a consolidar la política de vivienda desarrollada desde 2019. En este periodo, Andalucía ha multiplicado por cuatro el número de viviendas protegidas y se ha situado en 2025 como la comunidad autónoma donde más vivienda, tanto libre como protegida, se ha iniciado, en contraste con la tendencia nacional.
Entre las principales medidas, la ley contempla la creación de áreas prioritarias en zonas con mayores dificultades de acceso a la vivienda, donde se concentrarán ayudas al alquiler, a la compra y a la promoción y rehabilitación de viviendas. Asimismo, refuerza la colaboración público-privada mediante la creación de una comisión específica y el impulso de fórmulas como la permuta de suelo por vivienda, además de optimizar la gestión del parque residencial con un inventario único de viviendas públicas.
La norma también pone el acento en la rehabilitación, la eficiencia energética y la lucha contra la infravivienda, y establece mecanismos para evitar la ocupación ilegal y la sobreocupación, con la creación de una comisión de coordinación en materia de desahucios. Con su entrada en vigor, Andalucía se convierte en la primera comunidad en aprobar una ley integral tras la normativa estatal, derogando cuatro leyes anteriores y avanzando en la simplificación normativa y administrativa para dinamizar el acceso a la vivienda.













