La delegada del Gobierno de la Junta de Andalucía en Málaga, Patricia Navarro, ha valorado que cerca del 60% de los menores tutelados en la provincia de Málaga por la administración autonómica se encuentran actualmente en acogimiento familiar, “demostrando que para el Gobierno andaluz es una prioridad favorecer el entorno familiar entre estos menores, frente a la institucionalización”.
El sistema de protección de menores, dependiente de la Consejería de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad, atiende en la actualidad en la provincia a 1.012 menores de edad, de los cuales 937 se encuentran en situación de desamparo ratificado, 58 están en desamparo provisional, pendientes de confirmación administrativa, y 17 de ellos han requerido una atención inmediata por situaciones de urgencia.
Entre los 937 menores cuya tutela ejercida por el Gobierno autonómico es firme, el 56% de ellos se encuentra en situación de acogimiento familiar, lo que supone 524 menores; mientras que 323 menores están en centros residenciales y 90 de ellos se encuentran en otras situaciones como permisos con familias extensas, centros de reforma o situaciones administrativas especiales.
La delegada de la Junta ha visitado esta mañana la Residencia Juvenil Ángeles Custodios, en el barrio de Pedregalejo, acompañada por la Secretaria General de Inclusión Social, Laura del Valle; la coordinadora provincial del IAJ, Alba Ortiz; y el Jefe de Servicio de Protección de Menores, Jaime Aguilera. Este centro dispone de 16 plazas concertadas, con menores cuyas edades están comprendidas entre los 10 y los 17 años.
Navarro ha añadido que este tipo de centros llevan a cabo una importante labor con los menores tutelados, ofreciéndoles un proyecto educativo y de autonomía personal. “Aquí no sólo conviven los menores, también desarrollan sus habilidades personales, sociales y de convivencia para prepararse para la vida adulta”, ha afirmado.
“Los centros residenciales ofrecen los recursos necesarios y especializados por parte del Gobierno andaluz para dar una respuesta ajustada a las circunstancias de los menores, pero sin duda el eje principal de nuestro sistema persigue priorizar la convivencia en un entorno familiar en línea con el interés superior del menor y la normativa vigente”, ha destacado Navarro.
La delegada ha mostrado su compromiso con este tipo de medidas que ofrecen “una mayor estabilidad a los menores”, permitiendo que el 69% de ellos (362 menores) se encuentran en acogimientos permanentes, mientras que 59 menores están en acogimientos temporales con una duración máxima de dos años. A ello se suman 15 menores en familias de urgencia, destinadas a dar una respuesta inmediata durante un periodo máximo de seis meses, y 88 menores están en situación de guarda con fines de adopción, una medida previa a la adopción definitiva.
“Hablamos de proyectos de vida estables, no de soluciones provisionales”, ha remarcado Navarro quien ha puesto en valor el papel de la familia extensa, integrada por los abuelos, tíos o familiares cercanos de los menores que asumen el cuidado de éste. En este ámbito, 230 menores viven con familiares lo que favorece la continuidad de vínculos afectivos y una mayor estabilidad emocional; y 294 menores se encuentran en acogimiento con familias ajenas, que son seleccionadas y formadas para llevar a cabo este servicio.
La delegada ha querido expresar el profundo agradecimiento del Gobierno andaluz hacia las cerca de 300 familias acogedoras en la provincia que se ponen a disposición del sistema para ofrecer “un hogar y un entorno familiar a estos menores”. “La Junta de Andalucía cuenta con una red de centros para los menores tutelados que cubren todas sus necesidades, pero no hay duda de que siempre es mejor estar en familia”, ha considerado Navarro para recordar que pese al importante número de familias acogedoras, aún es necesario un mayor número para dar respuesta a los menores que permanecen en los centros residenciales.
Además, ha detallado que actualmente en la provincia existen 44 familias colaboradoras que permiten ofrecer un recurso alternativo para mejorar la calidad de vida de los menores que residen en centros. Estas familias acogen a los menores tutelados durante los fines de semana y los periodos vacacionales, “contribuyendo a reducir la institucionalización y a ofrecer referentes afectivos estables. Estas familias no sustituyen al centro, pero sí que aportan un valor humano al desarrollo del menor”, ha añadido al tiempo que ha animado a las familias malagueñas a unirse a este programa, que se ha convertido en un recurso fundamental y que ofrece una alternativa de convivencia a los menores de más de 7 años.
Patricia Navarro ha reafirmado durante su visita a la Residencia Ángeles Custodios el compromiso de la Junta de Andalucía hacia un modelo de protección que prioriza en entorno familiar, la estabilidad y el bienestar emocional “con el que garantizamos que cada menor tenga la mejor oportunidad de crecer en un entorno seguro y estable”, ha concluido.











