El paso de la borrasca Ingrid por Andalucía ha dejado más de 70 avisos al 1-1-2 durante la jornada de este domingo, sobre todo debidos al viento (medio centenar), según informa el servicio perteneciente a la Agencia de Emergencias de Andalucía (EMA), adscrita a la Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta.
La mayoría de los incidentes por las fuertes rachas (más de una veintena) se han registrado en la provincia de Almería, donde el viento ha provocado la caída de árboles, ramas, farolas y cableado en municipios como Adra, Vélez-Rubio, El Ejido o Roquetas de Mar, entre otros.
En la provincia de Jaén se ha gestionado una quincena de incidencias causadas por el viento; destaca la caída de las placas solares de una vivienda en Jaén capital o el derrumbe del muro de una casa abandonada, también en la capital. En ninguno de los casos se han producido daños personales.
En la provincia de Granada se han producido algunos desprendimientos de piedras y laderas en carreteras de localidades como Huétor de Santillán o Pinos Genil. Además, se han coordinado requerimientos por caídas de tendidos eléctricos, ramas y elementos de fachadas de edificios en Baza, Zújar o Montefrío, por ejemplo.
Por su parte, la nieve ha provocado también afecciones en varias carreteras de la red secundaria de la comunidad; la A-337 (Puerto de la Ragua, Granada), la A-395 y la A-4025 en Sierra Nevada (Granada) y la AL-5405, entre Granada y Almería, permanecen cortadas por nevadas en la calzada, mientras que en varias vías es obligatorio el uso de cadenas o de neumáticos de invierno.
En el resto de provincias andaluzas también se han gestionado incidencias por caídas de elementos de mobiliario urbano, ramas, tejas, señales o cableado, aunque de manera mucho más puntual y sin causar daños.
La Junta mantiene activo, desde las 10:41 horas del viernes, el Plan Especial de Emergencias ante el Riesgo de Inundaciones en Andalucía (PERI) en fase de preemergencia, situación operativa 0. Esta fase de preemergencia está caracterizada por el seguimiento del fenómeno producido y de las previsiones y predicciones disponibles, de las que se informa a los órganos y autoridades competentes en materia de protección civil, así como a la población en general.













